Los misterios de la conducción

Conductor Alienígena
Conductor Alienígena

Por primera vez en la historia de la conducción y el tráfico, he decidido ser yo quien dé un paso al frente para desvelar los misterios más oscuros que han rodeado a esta actividad durante los últimos cien años. Prepárense para conocer, con todo lujo de detalles, qué es lo que realmente se oculta tras alguno de los misterios más importantes que podemos encontrarnos en la carretera mientras circulamos.

 

1. EL CARRIL DE ACELERACIÓN: Puesto en las salidas de las autovías y autopistas hace ya muchos años, este carril adicional se ideó para que al incorporarnos al tráfico veloz de la autopista, pudiésemos hacerlo con la suficiente aceleración como para que la maniobra fuese tan sencilla como cambiar de un carril a otro. Pese a lo que muchos creen, este carril no sirve para llegar hasta el final medio parados, tener que frenar del todo porque nos atropellan y provocar una caravana.

2. LOS ESPEJOS RETROVISORES: Si bien es cierto que algunas personas los utilizan con otros fines más estéticos, los espejos retrovisores se incorporaron a los vehículos con la sana intención de conocer lo que ocurre detrás nuestra. En contra de la creencia popular, puedo asegurar que no mirar por ellos no hace que misteriosamente desaparezca el tráfico detrás nuestra.

3. LOS INTERMITENTES: Esa palanca igualmente misteriosa situada a la izquierda del volante tiene como misión activar unas pequeñas luces anaranjadas en los lados de los coches que sirven para indicar un cambio de dirección. El TIC-TAC característico que puede oírse en el vehículo mientras el intermitente está en marcha no es para ponerle nervioso sino para que recuerde que lleva el intermitente encendido. Se han observado vehículos de norte a sur en España que han sido capaces de circular con un intermitente activado durante decenas de kilómetros en lo que se conoce como “la paradoja del cambio de dirección inexistente pero altamente probable”.

4. EL CEDA EL PASO: Ese triángulo misterioso que nos aguarda al llegar a muchas intersecciones no es una señal de STOP. Aunque les parezca difícil de creer, estoy en condiciones de asegurarles que no es necesario pararse cuando vean un ceda al paso. Tan solo es necesario comprobar si viene otro vehículo y, sólo en tal caso, cederle el paso antes de reanudar nuestra normal marcha.

5. EL CARRIL DE LA IZQUIERDA: He sido capaz de medir el campo de fuerza que envuelve el carril de la izquierda y que tradicionalmente se ha creído que hacía que nuestro vehículo circulase más rápido. Mis modernos equipos de medición no han sido capaces de detectar diferencias de fuerza entre los distintos carriles, por lo que se nos cae otro mito: circular por la izquierda no nos hace ser más rápidos.

6. EL DERECHO: Durante décadas se ha creído erróneamente que poner el intermitente otorgaba automáticamente derecho a hacer algo, por ejemplo cambiarse de carril cuando hay otra persona circulando por él a una velocidad superior a la nuestra. En realidad, he podido descubrir que poner el intermitente no da derecho a nada, absolutamente a nada.

7. EL SALTO DEL MUERTO: Todavía existen personas que se creen inmortales y practican con asiduidad el Salto del Muerto. El Salto del Muerto es una técnica milenaria consistente en saltar sin previo aviso delante de un vehículo porque se tiene el derecho preferencial de cruce por un paso de peatones. En efecto, muchos conductores despistados han demostrado en el transcurso de los años en innumerables ocasiones que el cementerio está lleno de personas que tenían el derecho de paso preferente en un paso de peatones.

8. LA LUZ AMARILLA DE COMPETICIÓN: Uno de los mitos más extendidos es que se debe ir circulando a una velocidad de tortuga mientras el semáforo está en verde porque, nuestros ingenieros civiles han diseñado un avisador para que corramos todo lo que nuestro vehículo nos permite antes de que se ponga en rojo. Se trata de la famosa luz amarilla (a veces naranja) que separa la luz verde de la roja en los semáforos. Pues bien, contrariamente a las creencias populares, puedo garantizar que la luz amarilla no está pensada para que pisemos huevos justo hasta que el semáforo vaya a cerrarse, entre otras cosas porque puede producir infartos por ira en los vehículos que circulan detrás nuestra.

9. BAJAR LA RADIO PARA LLEGAR: La costumbre ancestral de bajar el volumen de la radio para encontrar algún sitio es otro gran misterio que no ha pasado desapercibido en la preparación de este documento. En efecto, no he podido medir el impacto que tienen las ondas acústicas en la visión periférica, que es la que usamos para localizar un sitio en la distancia. De este modo, cae otro mito importante de la circulación: no es necesario bajar la radio para encontrar un lugar.

10.  NO TODO EL MUNDO ESTÁ EN PARO: No quiero terminar sin mencionar que, contrario a lo que los telediarios nos indican diariamente, no toda la población está en paro. Esta creencia popular que basa sus pilares en el concepto de la absoluta ociosidad de los conciudadanos es también errónea. Aunque le cueste creerlo, puede que la persona que espera pacientemente a que usted termine su cháchara con el dependiente de la gasolinera para poder repostar su vehículo tenga algo mejor que hacer. Del mismo modo, ese señor que a veces muestra una ligera impaciencia con nosotros cuando llevamos cinco o seis segundos parados en un semáforo que ya está en verde puede que tenga obligaciones que cumplir.

Políticamente Incorrecto

Gorila
Gorila

Hace unos días recibí un correo electrónico de una señorita que buscaba trabajo y adjuntaba su curriculum vitae a una carta que encabezaba así (copio y pego):

Muy señor/a/es/as mí/o/a/es/as:

La señorita en cuestión será todo lo políticamente correcta que sea, no queriendo discriminar a hombre/s y mujer/es, pero hay que ser muy cortito para pretender encontrar un trabajo encabezando una carta así, a menos, claro está, que pretenda trabajar en algún partido político.

Lo cierto es que llevo días dándole vueltas al tema de lo políticamente correcto e incorrecto y creo que, sin temor a equivocarme, puedo afirmar que nos hemos vuelto idiotas con esto. No prestamos atención a las estupideces que hacemos a diario por seguir este código que sólo favorece la estupidez y la falta de lógica. Yo me lo tomo con humor, pero no por eso le quito importancia. Aquí dejo unos emplos de cuestiones políticamente incorrectas pero absolutamente reales como la vida misma.

¿Porqué cuando mandamos una carta a Lérida ponemos Lleida y cuándo enviamos una carta a Pekín no ponemos 北京鴨? ¿Acaso tienen los chinos tienen menos derechos lingüísticos que los catalanes? ¿Porqué en la web de correos se puede seleccionar entre realizar un envío a Illes Balears o Nueva York y no entre Islas Baleares y New York? ¿Porqué vamos de vacaciones a Londres o a Girona y no a London o Gerona? ¿Cual es la regla a aplicar para traducir nombres propios de ciudades? ¿Saben esta regla los tipos que diseñan los formularios de uso nacional en Castellano?

¿Porqué, en los pasos de cebra, es el vehículo de una, dos o tres toneladas el que tiene que pararse a ceder el paso a los viandantes de 60, 80 o 100Kg? ¿Nadie se ha parado a hacer cuentas del impacto que los pasos de peatones tienen a nivel mundial en el calentamiento global? Frenar y volver a acelerar esa masa requiere una energía que en el caso de los automóviles proviene del petroleo y es contaminante. No me suena que los seres humanos contaminemos demasiado al parar y volver a ponernos en marcha. ¿Porqué los hippies hacen cuentas del impacto de los pedos del ganado vacuno en el cambio climático y no hacen cuentas de esto? ¿Acaso les gusta más [trabajar] en el hedor que en la razón?

¿Porqué se reservan plazas de aparcamiento a discapacitados y no exclusivamente a lisiados? Un idiota cualquiera es, según la R.A.E. un discapacitado, pero alguien a quién le falta una pierna es un lisiado. Basta con leer ambas definiciones para entenderlo, pero parece ser políticamente incorrecto llamar lisiado al lisiado y hay que colgarle el San Benito de discapacitado. Desde un punto de vista lógico y acorde con la R.A.E., un anciano, una mujer embarazada, un señor obeso o una señora deficiente son todos discapacitados, pero ninguno de ellos, que yo sepa, pueden aparcar en esas plazas.

¿Porqúé demonios consentimos en llamar Ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres a un conjunto de leyes creado, específicamente, para crear desigualdad entre ambos? ¿Porqué si una mujer acusa a un hombre este es detenido de manera preventiva y no ocurre lo mismo al contrario? ¿Porqué si una mujer denuncia a un hombre puede recibir una cuantía económica y no a la inversa? No hace falta ser abogado para, revisando la aplicación que se hace de la esta ley, afirmar que el nombre adecuado debería haber sido Ley para la desigualdad efectiva de hombres y mujeres (nótese que como la h anteceder a la m en el diccionario, he vuelto a colocar a los hombres delante de las mujeres en el título).

¿Porqué una moto, que paga su impuesto de circulación religiosamente, debe acatar todas y cada una de las normas de circulación, y una bicicleta, que no paga nada, usa las mismas infraestructuras, no se para en los semáforos, circula en dirección contraria, produce frenazos y atascos en el resto del tráfico y sube y baja de la acera con total impunidad, sin pagar ni multas ni impuestos? Ya puestos, ¿porqué hay carril bici, carril bus, carril taxi, y no hay carril todoterreno, que son los que más impuestos pagan o carril tipo con prisa por la mañana?

En fin, puedo seguir toda la semana, pero creo que queda claro lo que quiero decir.