Rodar en moto en circuito: todo lo que debes saber

Carlos Abehsera antes de entrar a rodar enb el Circuito de Jerez
Carlos Abehsera antes de entrar a rodar enb el Circuito de Jerez

Llevo tiempo dándole vueltas a escribir un artículo acerca de rodar en moto en circuito, para que todos los moteros que no lo han probado todavía tengan un poco más de información y puedan valorar pasar un día en un entorno distinto en el que además de disfrutar podrán aprender muchísimo.

A todos los que tenemos moto nos entran ganas de vez en cuando de retorcerle en acelerador o de dar unas curvas de manera deportiva. Aunque existen algunas carreteras adaptadas para motos con guardarrailes de madera y buen asfalto, la mejor forma de disfrutar pilotando una moto es sin duda un circuito de velocidad. Desafortunadamente, muchas personas asocian rodar en moto en un circuito con una actividad peligrosa cuando la realidad es que es justo contrario: es mucho más peligroso usar la moto en carretera o por las calles de una ciudad que en el entorno controlado que ofrece un circuito.

Lógicamente, tener una caída en un circuito entra dentro de las posibilidades, del mismo modo que entra caerse en una carretera o en cualquier población. Sólo hay dos tipos de moteros: los que se han caído y los que se van a caer. Yo pertenezco a las dos categorías… La diferencia, sin embargo, radica en la seguridad de un circuito. No se trata sólo de que el trazado esté específicamente diseñado para realizar actividades deportivas de motor, sino que además las instalaciones del circuito están previstas para cualquier contingencia y cuentan con los medios técnicos y humanos para hacerse cargo de cualquier eventualidad.

Distintas motos en un curso de Cardoso School
Distintas motos en un curso de Cardoso School

Muchas personas piensan que si van a un circuito a rodar con su moto sólo van a encontrar a pilotos profesionales que ruedan muy rápido o motos muy preparadas para correr, pero la realidad es que la mayoría de las personas que ruedan en un circuito de manera ocasional los fines de semana son personas normales y corrientes, como tú o como yo, que compartimos la afición por las motos. Ni somos pilotos profesionales ni aspiramos a serlo. A lo que realmente aspiramos los que frecuentamos los circuitos es a pasar un buen día, a disfrutar, a quemar mucha adrenalina y a perfeccionar nuestro estilo de pilotaje, algo que redunda positivamente en nuestra seguridad cuando usamos la moto en ciudad o en carretera. Además, la mayoría de las personas rueda en circuito con una moto de serie o con pequeñas modificaciones como un escape o un supresor de catalizador. Aunque los más asiduos solemos tener una moto preparada específicamente para rodar en circuito, lo normal es que los participantes en los eventos lleven su moto de diario, ya sea una superdeportiva, una sport-tourer, una naked, una trail o incluso un scooter o una custom -que hay gente para todo 🙂 .

Ejercicios con Monitores en circuito
Ejercicios con Monitores en Circuito

¿Cómo es posible entonces que rueden el mismo día en el mismo circuito una superdeportiva de casi 200 caballos como la mía que alcanza más de 280 Km/h y una trail de 50 caballos que no pasa de 140 o 150 Km/h? Es sencillo, porque no rodamos a la vez. Las tandas libres y los cursos de pilotaje en circuito están organizados por niveles, de modo que todo el mundo pueda rodar en un nivel en que se sienta cómodo. Nadie aguanta más de 25-30 minutos rodando, así que los pilotos se organizan en grupos que ruedan en “tandas” de entre 20 y 30 minutos de duración, con descansos de entre 40 minutos y una hora. Con esto se consigue, además, reducir el riesgo de alcances pues los grupos están compuestos por un conjunto homogéneo de pilotos y monturas que cuando salen a rodar han disfrutado del pertinente descanso.

Algunas personas con las que he hablado me han contado que les da miedo rodar en un circuito porque no quieren que alguien se choque contra ellos. Aunque es una circunstancia que podría darse, afortunadamente no es normal que ocurra. Para evitar esto, existen una serie de normas de obligado cumplimiento cuyo aprendizaje es la base de cualquier actividad deportiva en un circuito de velocidad. De ahí que escoger el proveedor de la actividad sea una misión de vital importancia a la hora de decidirse por rodar en un circuito con la moto. No se trata sólo de organizar un evento, sino de explicar, enseñar y guiar a los principiantes para ofrecer una actividad segura.

Rodar en moto en circuito
Rodar en moto en circuito

Aunque casi todo el mundo piensa que son los propios circuitos de velocidad como Jerez, Cheste o el Jarama los que organizan estas actividades, lo cierto es que son empresas independientes las que alquilan de manera particular los circuitos y organizan la actividad concreta. Por ello, es posible asistir a un mismo circuito en fechas distintas con diversos organizadores y la experiencia es distinta dependiendo del proveedor que se escoja. Esto se debe a dos motivos principales: por un lado, existen una serie de obligaciones que los organizadores deben cumplir como sacar un seguro del evento y de los participantes y, como es lógico, la calidad y precio del seguro determina las prestaciones del mismo. Por otro lado, existen una gran cantidad de extras que, dependiendo del organizador, pueden estar o no presentes y de los que ahora hablaré con más detalle en breve.

Aunque existen muchos organizadores de eventos, lo cierto es que son sólo un puñado los que ofrecen un servicio de calidad, con una buena seguridad en pista y con un personal cualificado. Yo voy a hablar del que para mí es sin duda el mejor organizador para iniciarse en este mundo, una empresa que pese a ser joven está perfectamente consolidada y con la que no tendría reparos en mandar a rodar en circuito a nadie, independientemente de su nivel o de su moto, incluyendo a mis propios hijos. Esta empresa se llama Cardoso School y está magníficamente gestionada por el expiloto de Moto GP José Luís Cardoso. Como todo el mundo comprenderá, no hay mejor forma de ir a un circuito que de la mano de una persona que ha echado los dientes rodando en moto en circuitos de todo el mundo y que ha compartido pit lane con maestros como Rossi, Doohan, Biaggi, Crivillé y un largo etcétera de auténticos virtuosos del motociclismo.

Jose Luis Cardoso
Jose Luis Cardoso

Pero Cardoso School no es sólo una persona. Aunque José Luís Cardoso es -además de un gran piloto- un magnífico gestor, profesor y orientador, no es un hombre orquesta. A su lado trabaja un equipo humano excepcional, una familia en el más amplio sentido de la palabra, porque muchos de los que allí trabajan son familia directa del varias veces campeón de España en varias categorías, y los otros mantienen una relación tan personal con él desde hace tanto tiempo que bien podrían pasar por familiares. ¿Porqué es esto importante? Pues porque todos, desde el primero hasta el último, están en una empresa que quieren, que sienten como propia, y por la que trabajan a destajo para asegurarse que tu experiencia sea perfecta.

He visto a muchos amigos iniciar a sus hijos o parejas en Cardoso School. Algunos incluso sin experiencia previa a los mandos de una moto de marchas, y el resultado ha sido consistentemente excepcional. Y es que además de contar con un amplio y preparado equipo humano, Cardoso School cuenta con la que es probablemente la mejor infraestructura del sector para garantizar que el servicio prestado cumple con un estricto estándar de calidad que ellos mismos se imponen.

Si nunca has rodado en un circuito te aconsejo que tu primera vez sea haciendo un curso. No vas a salir de un curso de un día batiendo los tiempos de Marc Márquez ni pilotando como él, pero te garantizo que vas a aprender en unas horas más de lo que las personas aprenden en años de experiencia, desde posicionamiento y trazada hasta frenada y suspensiones. Además, aprenderás a pilotar tu moto de manera óptima para sacarle el mayor partido maximizando la seguridad.

Aula Multimedia Cardoso School
Aula Multimedia Cardoso School

Los cursos de pilotaje de Cardoso School incluyen clases teóricas en aula multimedia y clases prácticas en pista, además de tiempo libre para rodar a tu aire en el circuito. Cada vez que sales a rodar al circuito pones en práctica en la pista lo que acabas de aprender en la teórica y además el equipo de monitores te corrige de manera individual. Aunque las teóricas las imparte directamente José Luís Cardoso, en las prácticas le acompañan en la pista un nutrido grupo de monitores que cuentan con experiencia y tienen unas magníficas capacidades didácticas.

Sala VIP de Cardoso School en el Circuito de Jerez
Sala VIP de Cardoso School en el Circuito de Jerez

Para reponer fuerzas durante el curso, la comida está incluida en el precio del evento y se organiza de manera que coincida con el descanso entre actividades. Dependiendo del circuito que elijas, el entorno de la comida será distinto, pero siempre de calidad. En el Circuito de Jerez, por ejemplo, la comida se realiza en la sala VIP que Cardoso School mantiene allí, dotada entre otras cosas de Aire Acondicionado y un amplio baño, algo que se agradece especialmente después de vestir equipación de motociclismo durante unas horas.

Carlos Abehsera rodando en el Circuito de Jerez
Carlos Abehsera rodando en el Circuito de Jerez

Pero la experiencia no acaba con las clases. Al final del evento se realiza una grabación on-board personalizada de cada piloto y se visualiza en la sala multimedia, donde los monitores explican a cada alumno de manera personalizada lo que han mejorado durante el curso, lo que tienen que corregir y qué cosas deben practicar más. Durante todo el evento, existe un servicio de fotografía profesional que realiza fotografías de todos los pilotos durante todo el día. Al final del día, estas fotos pueden verse en la zona de administración y los pilotos que tengan interés se las pueden llevar a casa en un pen drive. Esto es otro de los factores característicos de Cardoso School. Mientras otros organizadores tienen uno o como mucho dos fotógrafos, Cardoso School cuenta con un equipo de fotografía amplísimo, lo que garantiza que al final del día cada piloto tenga, literalmente, decenas de fotos. Para muestra un botón: la foto que acompaña este párrafo soy yo rodando ayer mismo en Jerez con Cardoso School: Esta es una de las 78 fotos que me traje ayer del circuito.

El grupo rojo en un curso de Cardoso School
El grupo rojo en un curso de Cardoso School

Como es lógico, los cursos también están organizados por niveles y es posible aprender y mejorar sea cual sea tu nivel. De modo que no tienes que preocuparte si ruedas muy lento… o muy rápido. En el curso vas a aprender a pilotar tu moto de un modo en el que no lo habías hecho antes, comprendiendo la dinámica de la marcha mejor, y ganando en confianza, seguridad y velocidad, lo que aumenta significativamente las sensaciones sobre la moto.

Por si te he convencido y te interesa, Cardoso School organiza eventos en los circuitos de Jerez, Monteblanco (Huelva), Albacete, Navarra, Motorland (Aragón), Portimâo (Portugal) y otros. Puedes contactar con ellos a través de su web o seguirlos en Facebook.

Carlos Abehsera rodando con la F800R en un circuito
Carlos Abehsera rodando con la F800R en un circuito hace unos años

La primera vez que entré a rodar en circuito con Cardoso School lo hice con una F800R, una naked de apenas 80 caballos. Recuerdo perfectamente bajarme la visera segundos antes de salir al asfalto de Jerez y aún siento como si fuese ayer ese subidón de adrenalina que me produjo verme a los mandos de la moto en una pista cuyo asfalto agarraba de una manera descomunal. En los primeros metros pude comprobar que la anchura del trazado permitía rodar con precisión y seguridad y que con cada marcha que engranaba la moto me pedía que retorciese el acelerador para experimentar sensaciones que es imposible experimentar en carretera, al menos de modo seguro y legal. Me acuerdo que tomé conciencia de las escapatorias, de los comisarios, del tamaño de los pianos y me sentí como mis ídolos de la infancia Wayne Rainey, Waine Gardner, Kevin Schwantz… Todavía hoy, después de haber hecho innumerables cursos y de haber asistido a multitud de rodadas y tandas libres, cada vez que me bajo la visera del casco en los últimos metros del pit lane antes de salir a pista me siento exactamente igual y el subidón de adrenalina hace que me concentre y de lo mejor de mí a los mandos de mi moto. Estoy seguro que a ti te pasará lo mismo.

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Escaños en Blanco

Parlamento Europeo
Parlamento Europeo

El otro día publicaba una entrada llamada 10 motivos para dejar de votar en la que explicaba las 10 razones que me harían no acudir a las urnas en estas elecciones. Pues bien, hay un dato que no tuve en cuenta al tomar esa decisión y que hoy quiero compartir. Al dejar de votar favorecemos a los partidos grandes. Si, ya se que el otro día pensaba justo lo contrario, pero un amigo me ha demostrado, -con cifras, que es como a mí me gusta- que el mayor beneficiado de la abstención es el partido mayoritario.

Pongamos como ejemplo las pasadas elecciones generales en las que el PP obtuvo la mayoría absoluta. ¿Qué porcentaje del censo electoral votó al PP? En torno a un 17%. El dato que ellos nos ofrecen siempre es el del porcentaje de votos sobre el total de votos emitidos, que en España y para los ganadores suele estar entre el 30% y el 45%, pero el porcentaje de votos sobre el total de personas con derecho a voto es infinitamente inferior. Si quieres ver números más concretos y entender como afecta el voto en blanco a los resultados electorales, no dejes de visitar este simulador; te garantizo que te va a sorprender.

Con este panorama, admito que he cambiado de opinión y voy a ejercer mi derecho al voto. Afortunadamente, al tiempo que mi amigo me hacía estas cuentas y me hacía reflexionar acerca de la importancia de mi voto, otro amigo me hablaba de una formación política que se presenta a estas elecciones llamada Escaños en Blanco. Su programa electoral es muy sencillo dado que sólo contiene un punto:

No tomaremos posesión del cargo.

Nuestros candidatos, si resultan elegidos, no adquirirán la condición plena de eurodiputado. Al no ejercer como tales, no tendrán derecho a ningún tipo de remuneración económica en forma de sueldo, dietas o complementos.

Asimismo, el partido Escaños en Blanco ni solicitará ni aceptará subvenciones públicas (en particular las adjudicables por escaños, votos y envío de propaganda electoral)

O sea, que los escaños que consigan se quedaran vacíos toda la legislatura y no causarán gasto alguno a las arcas públicas. Tengo que decir que veo en esta la única alternativa seria dado el desolador panorama político que nos rodea. La idea es bien sencilla: cada escaño que se quede vacío es un escaño menos y por lo tanto un político menos para meter la mano y coger lo ajeno. Además, si conseguimos que sean muchos esos escaños vacíos, el rechazo social será palpable y los dirigentes se verán obligados a tomar acciones al respecto. De hecho, si miras la foto que encabeza este artículo verás que incluso ahora, en algunas sesiones del Parlamento Europeo, los escaños están vacíos, así que puedes hacerte una idea del aspecto que tendría si esta iniciativa prosperase.

Volviendo al caso del Parlamento Europeo, que hace poco o nada de provecho, es mucho más importante si cabe que dejemos clara nuestra postura apoyando iniciativas como esta. Hace poco escribía un artículo en el blog de nutrición acerca del trabajo de sus señorías en la regulación del etiquetado de los zumos en la Unión Europea, algo que es de vital importancia para la salud de nuestros hijos, dado que creemos que les damos algo sano y natural y nada más lejos de la realidad. Los políticos lo saben y “están trabajando en ello”, pero necesitan 5 o 6 años para hacer algo al respecto.

Mientras la Agencia Tributaria se dedica a perseguir a todos los contribuyentes, estrujándoles por cualquier motivo, las grandes multinacionales se aprovechan de una legislación Europea mal diseñada para evadir impuestos. ¿Sabías, por ejemplo, que empresas como Google, Amazon, Microsoft o Apple no pagan IVA en la U.E. por los servicios que prestan? ¿Sabías que estas empresas ni siquiera pagan impuestos de sociedades en los países en los que operan? A ti te van a perseguir por 50€, 500€ o 5.000€, pero a estas empresas no les van a tocar un pelo por 50 millones, 500 millones o 5.000 millones de euros. Así de patética es la política fiscal de la Unión Europea y así de mezquinos los políticos que la permiten.

Como punto final a esta entrada, quiero dejar un video de unos pocos minutos de duración para que reflexionemos antes de decidir nuestro voto en las elecciones europeas. Que nadie se asuste, no es propaganda electoral. Es un video sencillo que, con el apoyo de un eurodiputado holandés, muestra como viven, comen, se desplazan y “trabajan” los eurodiputados, y cuando dinero llegan a cobrar por tan duros “esfuerzos” entre copa y copa de champagne.



10 motivos para dejar de votar

10 motivos para No Votar
10 motivos para No Votar

Desde que cumplí 18 años he acudido puntualmente a todas y cada una de las citas electorales que se han creado, con la única excepción de unas elecciones municipales en las que lo fui dejando para más tarde durante todo el día y acabé por quedarme dormido viendo una película y no votando. He votado presencial, por correo e incluso desde el Consulado de Boston, ciudad en cuyos alrededores he vivido mucho tiempo.

En esta ocasión, sin embargo, tengo claro que no voy a votar. De hecho, si las cosas no cambian de manera radical, no voy a volver a votar jamás en España. Algunos me llaman radical y otros exagerado. Yo quiero compartir los 10 motivos que tengo para dejar de votar y que cada uno actúe en consecuencia. Estos son los 10 motivos principales que me han llevado a decidir no ejercer mi derecho al voto:

1. Votando legitimo el sistema.

Si participio es esta pantomima en que se han convertido las elecciones, estoy diciéndole al mundo entero que creo en este sistema, pero lo cierto es que no creo en él. No creo que se deba votar a los partidos en lugar de a las personas. No creo en que la fuerza más votada no siempre gobierne. No creo en el distinto valor de los votos. No creo que necesitemos políticos locales, regionales, nacionales y europeos para hacer lo mismo: nada o casi nada. No creo en las alianzas de partidos para obtener poder traicionando al electorado. Y, por encima de todo, no creo en un sistema en que los políticos tienen privilegios por encima de los ciudadanos.

2. Estoy harto de que me engañen

No me importa admitir que siempre he votado al PP. Excepto en unas elecciones en que voté al GIL porque aparentemente estaba funcionando bien en Marbella, el resto de veces he votado al PP. Casi siempre me he sentido estafado en mayor o menor medida, pero esta vez el engaño ha sido mayúsculo. Yo voté un programa, unos ideales y una forma de hacer las cosas. El PP ha hecho justo lo contrario de lo que dijo que haría, que viene a ser lo mismo que estaba haciendo el PSOE. Yo no voté para que me subieran el IVA. No voté para que las eléctricas me subieran las tarifas cada mes. No voté para que la gasolina esté por las nubes. No voté para que no haya incentivos al trabajo. No voté para que subiera el IRPF. No voté para que se recortaran prestaciones sociales. No voté para que unos pocos se enriquecieran a costa de que muchos otros se arruinasen. Voté para que ocurriese justo todo lo contrario de lo que ha ocurrido, que es lo que el PP me dijo que haría. Lo contrario de lo que ha hecho.

3. Si es bueno para un político no puede ser bueno para mí

¿A nadie le extraña que todos los políticos, sean del color que sean, tengan un interés desmesurado en que vayamos a votar? Para ellos es bueno que legitimemos el sistema, que les digamos que no hace falta que lo cambien, que participemos en esta supuesta fiesta democrática. Pero lo cierto es que aquí el único que se va de fiesta con nuestra democracia es el político. Unos se llevan la fiesta con prostitutas y cocaína a cargo de nuestros impuestos. Otros con trajes y viajes a Suiza. Me da igual el color que defiendan, son iguales. Cuantos más votos recibe un partido político, más dinero de nuestros impuestos recibe. Y cuanto más dinero maneja, más putas, más cocaína y más viajes a Suiza. Lo dicho, bueno para ellos, nefasto para nosotros.

4. Estoy cansado de que aquí mande el Sr. Botín

Es una forma de hablar. Aquí mandan los bancos, con Botín a la cabeza lógicamente. Los bancos prestan dinero a los políticos. Los políticos no devuelven el dinero. Los bancos pueden cargarse los partidos políticos, pero es mucho mejor condonar deudas y cobrar favores. Por eso, los bancos hacen y deshacen a su antojo, aunque ninguno de nosotros ha votado jamás a un banquero. Por eso, cuando ha habido que realizar rescates con dinero público no se ha rescatado a ciudadanos, sino a bancos. Por eso, en la cúpula de las cajas de ahorro han estado siempre los políticos. Por eso, las empresas de los bancos, ya sean petroleras, energéticas o de servicios, hacen lo que quieren con nosotros.

5. Los políticos cometen alta traición y nosotros les legitimamos para ellos

Dijo Rajoy que al llegar al poder se encontró un agujero mucho mayor del declarado por el PSOE y por ello no pudo aplicar su programa económico. Pues bien, si ese es el caso, el PSOE realizó alta traición al estado maquillando las cuentas y ocultando la realidad. Lo peor del caso es que el PP no acusó a nadie del PSOE de hacer tal cosa y desde luego no ha sentado en el banquillo a político alguno por ello. Son por lo tanto culpables también de alta traición al estado, al no defender los legítimos intereses de los ciudadanos. Lo cierto es que se cubren las espaldas los unos a los otros y, cada vez que votamos, les legitimamos para seguir haciendo lo mismo.

6. Me repugna el sistema feudal Español del Siglo XXI

El binomio iglesia-estado amparado por la monarquía de la edad media ha renacido en el siglo XXI convertido en un nuevo sistema feudal en el que el papel de la iglesia lo han tomado los bancos. Los políticos, los nuevos señores feudales, controlan la policía, que utilizan contra el pueblo y no para defender al pueblo. Ponen y quitan a los jueces y fiscales, y controlan el poder jurídico. Hacen y deshacen a su antojo pues controlan el poder legislativo. En su alianza con los banqueros, forman una pinza en cuyo centro están los ciudadanos, que son extorsionados con impuestos directos, indirectos e incluso impuestos sobre impuestos. Aquí, que nadie se engañe, la clase obrera -que somos la mayoría aunque nos guste llamarnos empresarios- trabaja a destajo para pagar las fortunas de los nuevos señores feudales, que son los políticos y los banqueros. Lamentable pero cierto. La policía está dedicada íntegramente a recaudar. Multas, radares, inspecciones, tasas, controles… ¿Acaso nadie recuerda el lema de la policía norteamericana que aparece en cada película “To protect and to serve” (para proteger y para servir)? Aquí debería ser para joder y multar, que es lo único que hacen con relativa eficacia. ¿Dónde coño está el cadáver de Marta del Castillo, por poner un ejemplo? Cuando el estado dedique los recursos policiales a combatir el verdadero crimen, que no es ir a 90 en zona de 80, sino prevenir asesinatos y proteger a los ciudadanos, empezaremos a caminar de nuevo hacia la libertad.

7. No es cierto aquello de “también hay políticos honrados”…

Esto se ha vuelto la estupidez en boca de todos. Han conseguido que estemos debatiendo sobre si hay o no políticos honrados. A un político se le debe presuponer honradez, vocación de servicio y dedicación al pueblo. La pregunta no debe ser si hay o no políticos honrados. Es de cajón que los hay. Sin embargo, aquí ya no se analiza si tienen vocación de servicio o si dedican su vida al pueblo, que es lo importante. Nos da igual su valía, si van a hacerlo bien o no. Simplemente discutimos si hay alguno honrado o no para tratar de votar al honrado, aunque sea un inútil integral. Es una puñetera vergüenza. En otros países, los políticos que traicionan la confianza que en ellos deposita el pueblo dimiten, incluso se suicidan, y en muchos casos son juzgados por los errores que cometen. Aquí no dimite nadie. Jamás se ha suicidado uno y para juzgar a uno hay que pillarle, literalmente, con los millones de euros guardados bajo la almohada (y aún así no es tan fácil).

8. Se han invertido los papeles

Yo no puedo apoyar con mi voto un sistema en el que se han invertido los papeles. El estado tiene que estar a mi servicio, como ciudadano y contribuyente. Pago para obtener el bien común. El estado debe proporcionarme seguridad, un marco jurídico apropiado y un futuro de prosperidad. Sin embargo, los ciudadanos nos hemos convertido en los sirvientes del estado. Trabajamos para sostener un sistema insostenible, plagado de políticos, altos cargos, asesores, hombres de confianza y una larguísima lista de caraduras y enchufados. Trabajamos a destajo para pagar unos gastos que, en una gran mayoría, no necesitamos. Trabajamos para que cada mes cobren 400.000 cargos públicos que encima usan nuestro dinero para financiar el terrorismo de estado contra sus ciudadanos. Usan nuestro dinero para apretarnos más y recaudar más dinero. No sólo es absurdo, es obsceno.

9. No existe alternativa

Uno no puede hacer nada con su voto salvo apoyar la alternancia del PP y el PSOE. No hay alternativa al binomio y no la puede haber. El binomio controla la ley electoral y no la va a cambiar, porque le beneficia de manera brutal. Controla los medios de comunicación. Controla el poder judicial. Controla las fuerzas de seguridad. Controla el capital y la energía. Es materialmente imposible que una fuerza política desbanque el binomio. Pero lo peor de este panorama es que aquellas fuerzas políticas que parece que podían crecer para empezar a plantar cara al binomio están integradas por los mismos que hace poco pertenecían al PP y al PSOE. Mismo perro, distinto collar.

10. No votar es la única opción que de verdad sirve para algo.

Los políticos se cansan de decir que tenemos que votar. ¿Porqué? Porque necesitan que una mayoría de las personas respalden el sistema que les mantiene en sus tronos y les permite gobernar. Lo cierto es que si más de la mitad de las personas no acudiese a las urnas, desde un punto de vista estrictamente democrático, habríamos derrocado al sistema. Si más de la mitad de la población opina que el sistema no funciona y no lo legitima acudiendo a la llamada de las urnas, habremos derrocado al sistema y no quedará otra que tomar una decisión acerca del cambio del sistema en si por uno nuevo. Por el contrario, si la mayoría de las personas acuden a las urnas, al legitimar con su participación el sistema, nos estarán condenando a la esclavitud de esta corruptela que nos gobierna y domina.

Por todo lo anterior creo que ir a votar es absolutamente contraproductivo para los intereses de los ciudadanos de este país. Mientras les legitimemos en las urnas, independientemente de quién gane o pierda, no cambiará el sistema. La única forma de derrocar este sistema es haciendo que no sea legítimo, que no sirva. Y yo, sin duda, apuesto por ello ejerciendo mi derecho a no votar.

Google, el nuevo fascismo

Presa del Fascismo Empresarial
Presa del Fascismo Empresarial

Leo en Wikipedia que el proyecto político del fascismo es instaurar un corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista, mientras su base intelectual plantea la sumisión de la razón a la voluntad y la acción, aplicando un nacionalismo fuertemente identitario. Bien, elimine la palabra estatal al principio y sustituya nacionalismo por corporativismo empresarial al final y, si ha trabajado con Google, verá que es una definición que le viene como anillo al dedo al gigante de Internet [y de los móviles].

Google es, de facto, el dueño de Internet. Si no apareces en Google no existes. Antes, tener una buena presencia en las redes sociales como Facebook te garantizaba un buen posicionamiento en Google. Ahora, si quieres estar posicionado, tienes que estar bien presente en Google Plus. Por si no lo sabe, Google Plus es una red social que desarrolló Google cuando Mark Zuckerberg no le quiso vender Facebook. Por tráfico, google.com es el sitio web que recibe más visitas del mundo. El número dos del ranking es facebook.com, pero esto no es lo suficientemente importante para Google como para tenerlo en cuenta de manera significativa al organizar sus resultados de búsqueda. Para Google es mucho más importante que uno esté en Google Plus, incluso si sólo estamos para mejorar los resultados de la búsqueda orgánica en su dichoso portal. Más importante aún es que mucha gente le tenga en círculos, que es la forma no-natural que tiene Google de agrupar a las personas en su red social. Por si se lo está preguntando, sólo el 12% del tráfico que recibe Google pertenece a Google Plus (datos de Alexa en el momento de escribir este artículo).

Google está por encima del bien y del mal y desde luego por encima de la ley en general. En la Comunidad Andaluza, como en la suya sea la que sea, tenemos una serie de normas que a su vez se supeditan a las normas y leyes de nuestro país que, por lo general, suelen estar enmarcadas dentro de las normas y leyes de la Comunidad Europea y digo por lo general porque en materia de doble imposición y otras curiosidades, parece que vamos por libre. Estas normas y leyes regionales, nacionales e internacionales le son de aplicación, en principio, a todo el mundo, pero la experiencia me demuestra que Google está por encima de las normas y las leyes y obra a sus anchas.

El abuso de la posición dominante, la competencia desleal, la imposición de su voluntad, y la obligación de pasar siempre por su aro, o sea, el fascismo que practica a diario, parece no importarle a nadie. A mí me asusta y más aún cuando leo que su sistema operativo Android sigue creciendo en los dispositivos móviles que usamos cada vez más. Ahora el dictador-censurador estará omnipresente además de en su PC, en su teléfono. ¿Sabía usted que Google “lee” sus correos electrónicos de Gmail para crear anuncios acerca de las cosas de las que usted habla en sus correos? Si no me cree, lea la explicación que da Google al respecto aquí. A estos señores le estamos dando acceso a nuestra comunicación personal en el móvil. ¿Qué será lo siguiente? ¿Escuchar nuestras conversaciones para ponernos anuncios de las cosas de las que hablemos?

Con Google no se puede razonar. Incluso cuando te dan la razón, te dicen educadamente que lo entienden pero que les da igual. Te sugieren que si no estás conforme, aunque tengas razón, te busques a otro proveedor. Pero te lo dicen porque en su fascismo son conscientes que los inútiles de los políticos les han dejado convertirse en el único proveedor, el monopolio de Internet. Sólo Facebook parece resistir y, a cierta distancia Yahoo y a mucha distancia Microsoft. Es una paradoja que el ciberespacio, el lugar que parecía estar llamado a permitir nuestra libertad de expresión en su máximo grado de evolución, esté regulado por los gustos y antojos de una sola empresa y por su fascismo digital en el que o eres Ario en lo que a su política respecta o estás muerto [presencialmente hablando, claro].

A Google le importa un pepino o un pimiento, o ambos, si usted quiere vender un producto de curso legal o no. La legislación es secundaria. Lo que le importa es si el producto cumple la política de Google o no. Si usted pierde su valioso tiempo y dinero creando un producto que cumpla con la legalidad, que esté autorizado en España y en la Comunidad Europea, que cumpla todas las normativas habidas y por haber (que no son pocas) y acaba teniendo un producto que vender en Internet, más le vale que no esté en la lista negra de Google, porque entonces no lo va a poder vender.

Esta lista negra -que Google llama “Política de Google” y que está por encima de la ley- tiene una curiosa propiedad física (o quizás metafísica, no se), y es que es moldeable al antojo del departamento de Política de Google. Me explico: cuando alguien pone un anuncio de un producto que supuestamente atenta contra la política de Google, lo importante para decidir si se permite el anuncio o no, nada tiene que ver con la legalidad o legitimidad del producto, sino con quien es el anunciante. Algunos anunciantes si, otros no. O sea, una “política plastilina” que se puede modelar a gusto. En realidad, es una farsa que forma parte del fascismo que utiliza en su negocio. Funciona de este modo: pongo una norma que impide sólo a quien yo decida anunciar su producto.

Si Google quisiese prohibir anuncios de un producto, lo único que tendría que hacer y -que de hecho hace con algunos productos- es vetar la palabra clave. Por eso, cuando usted hace una búsqueda de la palabra “porno” (aunque los dos sabemos que usted jamás ha hecho tal cosa) no aparecen anuncios de Google. Esta es una clara aplicación de su política al respecto de los anuncios vetados.

Sin embargo, si usted busca la palabra “adelgazar”, algunos anunciantes aparecen y otros no aparecemos. Llevo dos días con mi cuenta de anunciante inhabilitada para anunciar cualquier producto porque he cometido el grave delito de querer anunciar mi libro en Google. Un momento… no, no es un delito. Ahora que lo pienso es un libro legal, editado legalmente, vendido legalmente, con su deposito legal y su ISBN… Bueno, en realidad he atentado contra la política de Google, que obviamente es mucho más importante que la legislación vigente. Le he pedido a Google durante dos días que me deje anunciar otros productos ya que no me deja anunciar mi libro, pero Google se niega hasta que quite mi libro de la web (o modifique la web para que un libro que se llama “Adelgazar sin Milagros” no incluya la palabra “Adelgazar” ni nada que haga referencia a la pérdida de peso, cosa harto difícil.

Yo, humildemente y para aprender de mis errores y de los aciertos de los demás, he preguntado porqué puede anunciarse Amazon, si ellos también venden mi libro y yo no. Y la respuesta ha sido, a grosso modo, que la política de Google no se aplica a todos por igual, de ahí el descubrimiento de la propiedad [meta]física de la política de Google de convertirse en plastilina al antojo del departamento de “política”. Lo cierto es que mi libro cumple escrupulosamente todas las normas (que no son pocas) en lo referente a productos para la pérdida de peso, pero eso da igual. Aparentemente lo que importa es que no cumple la moldeable política de Google y por eso estoy aquí, despachándome a gusto y con un cabreo soberano.

El problema -y Google lo sabe perfectamente- es que la palabra “adelgazar” genera 4,5 millones de búsquedas al mes en nuestro país. Cada búsqueda genera un número no publicado por Google de clicks en los anuncios y estos clicks los cobra Google, y bastante bien por cierto. Son millones de euros mensuales a los que Google no quiere renunciar de manera directa, por eso no limita el uso del término en la creación de anuncios. Para colmo, este negocio de millones de euros que se genera en España no tributa en España, sino en Irlanda y además, está exento de IVA local. Hasta donde yo se, ingreso para el estado español = cero. ¿Y qué hacen nuestros políticos? Siguen estrangulando al cotizante español y mirando a sabiendas de que esto ocurre. ¿casualidad? Ya he dicho muchas veces en el blog que no creo en este tipo de casualidades.

No me quiero extender más en este tema, pero la guinda del pastel ha sido cuando los responsables de mi cuenta de anunciante en Google me han dicho que el problema reside en las presiones que recibe Google por parte del gobierno de este dichoso país para que no permita que se promuevan productos que puedan ayudar en la pérdida de peso y que esta política restrictiva de Google acerca de los productos para perder peso sólo se aplica en España y en México, que copió el modelo Español. Si un día alguien abre fuego indiscriminadamente contra los políticos que nos desgobiernan, no me va a extrañar lo más mínimo. La capacidad que tienen estos tipos de tocarnos las narices, dificultarnos las cosas, burocratizarlo todo y, en general, romper todo lo que tocan es abrumadora.

 

 

La financiación ilegal y el fraude de Endesa

Financiación ilegal y fraude de Endesa
Financiación ilegal y fraude de Endesa

No se bien porqué nadie se atreve a escribir lo que voy a relatar. ¿Qué van a hacer? ¿Cortarme la luz? Bueno, es un riesgo que estoy dispuesto a correr porque no acabo de entender que narices pasa en este país en que parece que a nadie le importe un rábano que las grandes empresas abusen, de manera continuada, de nuestra buena fe y confianza cuando le damos nuestros datos bancarios.

Pero quiero empezar por el principio: la denuncia. Quiero denunciar públicamente que Endesa (y probablemente el resto de la empresas del sector también) cometen un fraude continuado a sus clientes y además se financian a corto plazo de manera ilegal. Disculpen que no atine a saber cual de todas las “Endesas” diferentes que existen hoy en día sea la que comete el fraude y la financiación ilegal, pero es que han conseguido de sobra su objetivo conmigo: no tengo ni idea de cuantas “Endesas” hay y desconozco absolutamente cual es la que atiende mis servicios, cuentas, suministros, etc. Creo que tenemos que tener en cuenta, por lo menos,  a Endesa Generación, a Endesa Comercialización y a Endesa XXI, que creo que es lo que ponen los recibos que mandan a mi banco, pero no me pregunten cual de ellas es responsable de qué. Para mí, obviamente, todo esto es una sola empresa con una cara de cemento armado: Endesa, y el resto una misteriosa nebulosa de sociedades que se pasan la patata de una a otra cuando uno llama por cualquier motivo.

Vamos a relatar el fraude en primer lugar. En un local en el que hay unas oficinas que no están al uso, tenemos un contrato de suministro eléctrico con Endesa. La potencia contratada es de 6,9kW, o sea, 6.928 vatios de consumo instantáneo máximo. Como esta oficina dispone de máquinas de aire acondicionado que funcionan en trifásica (tres fases y un neutro), la instalación y el contador de luz son trifásicos. Este contador es de los nuevos, de los que tienen telegestión y limitación, para que Endesa pueda leer el consumo sin venir por aquí y limitar el consumo instantaneo en función de la potencia contratada. En teoría, si excedo el consumo contratado de 6.928 vatios, el contador corta automáticamente la electricidad.

Se trata de una oficina con una instalación moderna de electricidad, con diferentes cargas repartidas en cada una de las fases y con suficientes circuitos segmentados con sus correspondientes diferenciales. Cuando está a pleno rendimiento tiene más de 40 puestos de trabajo, pero desde hace muchos años, esta oficina está cerrada, de ahí que la potencia contratada ahora sea relativamente baja. Quiero decir, además, que la empresa que hizo la instalación eléctrica no sólo es una de las mejores empresas de su sector, sino que para colmo es agente oficinal de Endesa. Pues bien, en esta oficina cerrada en la que no hay enchufado de manera constante más que un receptor del mando a distancia de las persianas eléctricas, una nevera, una centralita y un router, soy incapaz de encender las luces sin que salte el maldito contador y me corte la corriente. Encender toda la iluminación es suficiente para que el contador salte. Obvia decir que la iluminación no llega, ni por asomo, a tener un consumo cercano a los 6.928 vatios que tengo contratados y pago religiosamente. Yo creo que más bien debe estar cercano a los 1.500 vatios cuando se enciende por completo todas las luces.

He llamado a Endesa, puesto reclamaciones y exigido que venga un técnico a revisar el contador, y todo lo que he recibido ha sido una carta estándar en la que me dicen que “no han podido encontrar ninguna anomalía referente a mi reclamación”. Mentira. No han venido y no han mirado.

Después de mucho indagar, descubro que los contadores trifásicos no miden el consumo instantáneo total, sino el consumo por fase. ¿Qué es lo que hace Endesa que es a todas luces un fraude absoluto? Divide mi potencia contratada entre 3 y llega a la conclusión de que hay que programar el contador si alguna de las fases supera los 2.000 vatios aproximadamente, menos de un tercio de mi potencia contratada. Yo pago por 6.928 vatios y sin embargo ellos me cortan, teóricamente, en unos 2.000, pero dudo mucho que sean 2.000 vatios lo que consumen mis pantallas fluorescentes y aún así el contador me corta la corriente .

Con esta información llamé nuevamente a Endesa y no sólo no lo negaron, sino que me dijeron que esto es un problema de mi instalación porque me tengo que asegurar que el consumo está perfectamente dividido entre las fases. Si bien esto puede considerarse una buena práctica, no hay ninguna normativa que indique que esto es mi obligación. Yo pago una potencia y la consumo como me da la gana, siempre y cuando no suponga un riesgo para la red como es lógico. Aún así, mi instalación -realizada por una empresa de primerísimo nivel, agente de Endesa- está perfectamente dividida y el consumo, cuando se pone en marcha la oficina y está a pleno rendimiento, dividido perfectamente entre las fases. Eso no quiere decir que el consumo de la iluminación esté perfectamente dividido entre las tres fases ni que el consumo de los ordenadores esté perfectamente divididos entre las tres fases, sino que, en general, el consumo total del local cuando está todo en marcha está dividido entre las tres fases para que no haya una fase que reciba ostensiblemente más consumo que la otra.

Pues bien, llevo meses soportando esta situación y no parece haya nada que pueda hacer salvo seguir pagando por una potencia contratada que es tres veces superior al límite de consumo que Endesa me tiene establecido. Obviamente, la solución que me da Endesa cada vez que llamo es que aumente la potencia contratada, pero cabe recordar que si la aumento, además de pagar más de manera mensual, sólo me beneficiaré de un tercio de dicha potencia contratada. Lo que Endesa persigue con esta medida es asegurarse un aumento de sus ingresos recurrentes que no le suponen aumento de coste alguno. Así es como Endesa comete un fraude en mi contrato (me cobra una cosa y me da otra) y supongo que en otros pocos millones de contratos, pero nadie hace nada al respecto. Esto me cabrea, me enerva, pero no es nada comparado con lo siguiente que quiero contar: la financiación ilegal de Endesa a corto plazo.

Factura de Endesa con Lecturas Estimadas
Factura de Endesa con Lecturas Estimadas

Resulta que me llega una factura de este mismo local en el que existe -como he dicho antes- un contador con telegestión. Esta factura supera holgadamente mi factura habitual, que como he dicho se limita a un consumo mínimo de unas cuantas cosas enchufadas. Ni calefacción, ni cocina eléctrica, ni calentadores de agua, ni grandes electrodomésticos, ni consumos continuados significativos, ni en general nada que haga engordar mi factura. Miro bien la factura a ver que he roto para que me cobren semejante cantidad y descubro que es otra vez una lectura estimada. Si, si, estimada con el culo, pero estimada. Esta empresa tiene un histórico de mi consumo y por lo tanto lo tiene súper sencillo para estimar mi consumo de cualquiera de las 50 formas distintas que se me ocurren con cierto rigor científico. Sin embargo, estiman que este ciclo he venido a consumir más o menos el doble que el anterior y mucho más de lo que vengo consumiendo como un reloj todos los meses previos. En otras palabras, mi factura habitual es de 100€ y esta es de prácticamente 200€. ¿Casualidad que se equivoque hacia arriba? Lo dudo. ¿Casualidad que el error sea del 100%? Lo dudo más todavía. En el propio gráfico de la factura se ve con meridiana claridad la aberración de factura que me han emitido. ¿Adivina lo que son las rayas grandes que aparecen de repente ciertos meses? En efecto, son lecturas estimadas con el culo. Pero lo que no se me escapa es que el contador de marras, el que me corta fraudulentamente la electricidad cuando paso de un tercio de la potencia contratada (y pagada), tiene telegestión. ¿Qué demonios hace Endesa cobrándome un consumo estimado si pueden saber, a ciencia cierta, mi consumo real? Es sencillo: se financia a corto plazo de manera ilegal. No, no sólo con mi factura, que es una nimiedad, sino con la de miles o millones de consumidores más que reciben este tipo de alegrías una vez al mes o cada dos meses. ¿Quién sabe cuantos millones de consumidores reciben facturas así? Yo, desde luego, las recibo con cierta periodicidad como muestra el gráfico de la factura (pinchar en la foto para ampliar). ¿Qué le parece la estimación de Enero? No está mal, ¿eh? Mi hijo de 7 años podría estimar mejor mi consumo mirando el histórico que los superordenadores de facturación de Endesa.

Soy consciente de que puedo reclamar -de hecho lo hice el mismo día que me llego la factura con el número de referencia que se ve apuntado en la propia factura, sin que nadie me haya contestado todavía- y soy consciente que tengo derecho a que me devuelvan el importe cobrado de más o me hagan un abono en la próxima factura. Pero, ¿porqué demonios tengo yo que soltar 100€ por adelantado y esperar abonos o reintegros dentro de varias semanas? Como creo que no tengo porqué hacerlo, he devuelto el recibo y les he dicho que lo pagaré cuando el consumo se ajuste a la realidad. Estoy hasta las narices de que cualquiera meta mano en mi cuenta y luego pregunte. Harto. En casi siete años viviendo en Estados Unidos jamás una empresa hizo un cargo en mi cuenta. Yo tenía allí un apartamento alquilado, contratos de electricidad, agua, televisión por cable, comunidad, club deportivo, financiación de vehículos, seguros, tarjetas de crédito, etc. Nunca jamás tuve que dar mi número de cuenta a nadie para nada. Todas estas empresas me mandaban una factura con un sobrecito pre-franqueado para que yo les devolviese un talón firmado. Si había cualquier problema en la factura, al recibirla podía llamar en cualquier momento antes de pagarla para que la rectificasen. Aquí primero pagas, luego luchas para explicar a una tropa de agentes telefónicos repartidos por todo Latinoamérica cual es el problema que tienes y después esperas, muy pacientemente, a que se produzca algún día un abono de lo que te han cobrado de más si es que alguno de los lumbreras con los que has tratado de comunicarte se ha enterado de algo.

Dice Endesa en su web que tiene en España y Portugal unos 11,5 millones de clientes. No distingue entre un país y el otro. Nos hermana amablemente así que yo usaré sus datos de este modo, conjunto. Supongamos, siendo conservadores, que cometen este pequeño descuido de cobrarle el doble cada mes a un 20% de sus clientes, y que el consumo medio, ponderando empresas y particulares, es de 100€, por hacer números redondos. Cada mes, Endesa se estaría financiando con 100€ extra de 2,30 millones de clientes, o sea, obtendría liquidez gratuita por valor de 230 millones de euros. Dicho así quizás no parezca mucho para la magnitud del negocio de Endesa, pero que me inyecten a mí 230 millones de euros todos los meses en mi cuenta, aunque luego tenga que devolverlos al mes siguiente. Le garantizo que le sacaría rendimiento a ese dinero aunque sólo fuese a base de intereses a corto plazo en el banco.

Lógicamente, estos números son meras elucubraciones, pero si hay alguien leyendo este artículo que jamás haya recibido una factura estimada al alza, que por favor lo indique en los comentarios. A mí desde luego me sorprendería. Jamás he recibido una factura cuyo consumo estimado fuese igual o inferior al real, jamás. Pero Endesa no es la única. El último recibo -que también he reclamado- es el del gas ciudad. Hace meses que Gas Natural no viene por aquí a leer el contador. Lo se porque ni siquiera deja el papelito para que llamemos nosotros para dar el consumo. Simplemente, no viene. Luego, en su factura (y en el recibo que mandan al banco) estiman lo que les da la gana y nosotros a llamar a países lejanos de medio continente para que alguien se aclare con nuestra reclamación. Llamadas por cierto, a números 902 que no están incluidos en nuestros planes de precio y cuyo sobrecoste para el usuario final financia en buena medida la operación de los call center en Latinoamérica.

De este modo, y volviendo al caso de Endesa, cobrando por un servicio que no llega a prestar -la potencia contratada- y financiando su tesorería con unos pocos cientos de millones de euros -o quizás más, no lo sé- de manera absolutamente amoral, es como actúa Endesa, al menos en este país. Ellos, doblemente indecentes por hacerlo en las circunstancias actuales que tenemos en España y nosotros, doblemente idiotas por permitirlo. En cualquier país civilizado rodarían cabezas. Aquí, si acaso, rodará la mía por denunciarlo. Y es que me parece escandaloso que algunos de los más famosos políticos que ha dado este país estén colocados en altos cargos de estas empresas, de manera casual, supongo. Bueno, quizás no.