Rodar en moto en circuito: todo lo que debes saber

Carlos Abehsera antes de entrar a rodar enb el Circuito de Jerez
Carlos Abehsera antes de entrar a rodar enb el Circuito de Jerez

Llevo tiempo dándole vueltas a escribir un artículo acerca de rodar en moto en circuito, para que todos los moteros que no lo han probado todavía tengan un poco más de información y puedan valorar pasar un día en un entorno distinto en el que además de disfrutar podrán aprender muchísimo.

A todos los que tenemos moto nos entran ganas de vez en cuando de retorcerle en acelerador o de dar unas curvas de manera deportiva. Aunque existen algunas carreteras adaptadas para motos con guardarrailes de madera y buen asfalto, la mejor forma de disfrutar pilotando una moto es sin duda un circuito de velocidad. Desafortunadamente, muchas personas asocian rodar en moto en un circuito con una actividad peligrosa cuando la realidad es que es justo contrario: es mucho más peligroso usar la moto en carretera o por las calles de una ciudad que en el entorno controlado que ofrece un circuito.

Lógicamente, tener una caída en un circuito entra dentro de las posibilidades, del mismo modo que entra caerse en una carretera o en cualquier población. Sólo hay dos tipos de moteros: los que se han caído y los que se van a caer. Yo pertenezco a las dos categorías… La diferencia, sin embargo, radica en la seguridad de un circuito. No se trata sólo de que el trazado esté específicamente diseñado para realizar actividades deportivas de motor, sino que además las instalaciones del circuito están previstas para cualquier contingencia y cuentan con los medios técnicos y humanos para hacerse cargo de cualquier eventualidad.

Distintas motos en un curso de Cardoso School
Distintas motos en un curso de Cardoso School

Muchas personas piensan que si van a un circuito a rodar con su moto sólo van a encontrar a pilotos profesionales que ruedan muy rápido o motos muy preparadas para correr, pero la realidad es que la mayoría de las personas que ruedan en un circuito de manera ocasional los fines de semana son personas normales y corrientes, como tú o como yo, que compartimos la afición por las motos. Ni somos pilotos profesionales ni aspiramos a serlo. A lo que realmente aspiramos los que frecuentamos los circuitos es a pasar un buen día, a disfrutar, a quemar mucha adrenalina y a perfeccionar nuestro estilo de pilotaje, algo que redunda positivamente en nuestra seguridad cuando usamos la moto en ciudad o en carretera. Además, la mayoría de las personas rueda en circuito con una moto de serie o con pequeñas modificaciones como un escape o un supresor de catalizador. Aunque los más asiduos solemos tener una moto preparada específicamente para rodar en circuito, lo normal es que los participantes en los eventos lleven su moto de diario, ya sea una superdeportiva, una sport-tourer, una naked, una trail o incluso un scooter o una custom -que hay gente para todo 🙂 .

Ejercicios con Monitores en circuito
Ejercicios con Monitores en Circuito

¿Cómo es posible entonces que rueden el mismo día en el mismo circuito una superdeportiva de casi 200 caballos como la mía que alcanza más de 280 Km/h y una trail de 50 caballos que no pasa de 140 o 150 Km/h? Es sencillo, porque no rodamos a la vez. Las tandas libres y los cursos de pilotaje en circuito están organizados por niveles, de modo que todo el mundo pueda rodar en un nivel en que se sienta cómodo. Nadie aguanta más de 25-30 minutos rodando, así que los pilotos se organizan en grupos que ruedan en “tandas” de entre 20 y 30 minutos de duración, con descansos de entre 40 minutos y una hora. Con esto se consigue, además, reducir el riesgo de alcances pues los grupos están compuestos por un conjunto homogéneo de pilotos y monturas que cuando salen a rodar han disfrutado del pertinente descanso.

Algunas personas con las que he hablado me han contado que les da miedo rodar en un circuito porque no quieren que alguien se choque contra ellos. Aunque es una circunstancia que podría darse, afortunadamente no es normal que ocurra. Para evitar esto, existen una serie de normas de obligado cumplimiento cuyo aprendizaje es la base de cualquier actividad deportiva en un circuito de velocidad. De ahí que escoger el proveedor de la actividad sea una misión de vital importancia a la hora de decidirse por rodar en un circuito con la moto. No se trata sólo de organizar un evento, sino de explicar, enseñar y guiar a los principiantes para ofrecer una actividad segura.

Rodar en moto en circuito
Rodar en moto en circuito

Aunque casi todo el mundo piensa que son los propios circuitos de velocidad como Jerez, Cheste o el Jarama los que organizan estas actividades, lo cierto es que son empresas independientes las que alquilan de manera particular los circuitos y organizan la actividad concreta. Por ello, es posible asistir a un mismo circuito en fechas distintas con diversos organizadores y la experiencia es distinta dependiendo del proveedor que se escoja. Esto se debe a dos motivos principales: por un lado, existen una serie de obligaciones que los organizadores deben cumplir como sacar un seguro del evento y de los participantes y, como es lógico, la calidad y precio del seguro determina las prestaciones del mismo. Por otro lado, existen una gran cantidad de extras que, dependiendo del organizador, pueden estar o no presentes y de los que ahora hablaré con más detalle en breve.

Aunque existen muchos organizadores de eventos, lo cierto es que son sólo un puñado los que ofrecen un servicio de calidad, con una buena seguridad en pista y con un personal cualificado. Yo voy a hablar del que para mí es sin duda el mejor organizador para iniciarse en este mundo, una empresa que pese a ser joven está perfectamente consolidada y con la que no tendría reparos en mandar a rodar en circuito a nadie, independientemente de su nivel o de su moto, incluyendo a mis propios hijos. Esta empresa se llama Cardoso School y está magníficamente gestionada por el expiloto de Moto GP José Luís Cardoso. Como todo el mundo comprenderá, no hay mejor forma de ir a un circuito que de la mano de una persona que ha echado los dientes rodando en moto en circuitos de todo el mundo y que ha compartido pit lane con maestros como Rossi, Doohan, Biaggi, Crivillé y un largo etcétera de auténticos virtuosos del motociclismo.

Jose Luis Cardoso
Jose Luis Cardoso

Pero Cardoso School no es sólo una persona. Aunque José Luís Cardoso es -además de un gran piloto- un magnífico gestor, profesor y orientador, no es un hombre orquesta. A su lado trabaja un equipo humano excepcional, una familia en el más amplio sentido de la palabra, porque muchos de los que allí trabajan son familia directa del varias veces campeón de España en varias categorías, y los otros mantienen una relación tan personal con él desde hace tanto tiempo que bien podrían pasar por familiares. ¿Porqué es esto importante? Pues porque todos, desde el primero hasta el último, están en una empresa que quieren, que sienten como propia, y por la que trabajan a destajo para asegurarse que tu experiencia sea perfecta.

He visto a muchos amigos iniciar a sus hijos o parejas en Cardoso School. Algunos incluso sin experiencia previa a los mandos de una moto de marchas, y el resultado ha sido consistentemente excepcional. Y es que además de contar con un amplio y preparado equipo humano, Cardoso School cuenta con la que es probablemente la mejor infraestructura del sector para garantizar que el servicio prestado cumple con un estricto estándar de calidad que ellos mismos se imponen.

Si nunca has rodado en un circuito te aconsejo que tu primera vez sea haciendo un curso. No vas a salir de un curso de un día batiendo los tiempos de Marc Márquez ni pilotando como él, pero te garantizo que vas a aprender en unas horas más de lo que las personas aprenden en años de experiencia, desde posicionamiento y trazada hasta frenada y suspensiones. Además, aprenderás a pilotar tu moto de manera óptima para sacarle el mayor partido maximizando la seguridad.

Aula Multimedia Cardoso School
Aula Multimedia Cardoso School

Los cursos de pilotaje de Cardoso School incluyen clases teóricas en aula multimedia y clases prácticas en pista, además de tiempo libre para rodar a tu aire en el circuito. Cada vez que sales a rodar al circuito pones en práctica en la pista lo que acabas de aprender en la teórica y además el equipo de monitores te corrige de manera individual. Aunque las teóricas las imparte directamente José Luís Cardoso, en las prácticas le acompañan en la pista un nutrido grupo de monitores que cuentan con experiencia y tienen unas magníficas capacidades didácticas.

Sala VIP de Cardoso School en el Circuito de Jerez
Sala VIP de Cardoso School en el Circuito de Jerez

Para reponer fuerzas durante el curso, la comida está incluida en el precio del evento y se organiza de manera que coincida con el descanso entre actividades. Dependiendo del circuito que elijas, el entorno de la comida será distinto, pero siempre de calidad. En el Circuito de Jerez, por ejemplo, la comida se realiza en la sala VIP que Cardoso School mantiene allí, dotada entre otras cosas de Aire Acondicionado y un amplio baño, algo que se agradece especialmente después de vestir equipación de motociclismo durante unas horas.

Carlos Abehsera rodando en el Circuito de Jerez
Carlos Abehsera rodando en el Circuito de Jerez

Pero la experiencia no acaba con las clases. Al final del evento se realiza una grabación on-board personalizada de cada piloto y se visualiza en la sala multimedia, donde los monitores explican a cada alumno de manera personalizada lo que han mejorado durante el curso, lo que tienen que corregir y qué cosas deben practicar más. Durante todo el evento, existe un servicio de fotografía profesional que realiza fotografías de todos los pilotos durante todo el día. Al final del día, estas fotos pueden verse en la zona de administración y los pilotos que tengan interés se las pueden llevar a casa en un pen drive. Esto es otro de los factores característicos de Cardoso School. Mientras otros organizadores tienen uno o como mucho dos fotógrafos, Cardoso School cuenta con un equipo de fotografía amplísimo, lo que garantiza que al final del día cada piloto tenga, literalmente, decenas de fotos. Para muestra un botón: la foto que acompaña este párrafo soy yo rodando ayer mismo en Jerez con Cardoso School: Esta es una de las 78 fotos que me traje ayer del circuito.

El grupo rojo en un curso de Cardoso School
El grupo rojo en un curso de Cardoso School

Como es lógico, los cursos también están organizados por niveles y es posible aprender y mejorar sea cual sea tu nivel. De modo que no tienes que preocuparte si ruedas muy lento… o muy rápido. En el curso vas a aprender a pilotar tu moto de un modo en el que no lo habías hecho antes, comprendiendo la dinámica de la marcha mejor, y ganando en confianza, seguridad y velocidad, lo que aumenta significativamente las sensaciones sobre la moto.

Por si te he convencido y te interesa, Cardoso School organiza eventos en los circuitos de Jerez, Monteblanco (Huelva), Albacete, Navarra, Motorland (Aragón), Portimâo (Portugal) y otros. Puedes contactar con ellos a través de su web o seguirlos en Facebook.

Carlos Abehsera rodando con la F800R en un circuito
Carlos Abehsera rodando con la F800R en un circuito hace unos años

La primera vez que entré a rodar en circuito con Cardoso School lo hice con una F800R, una naked de apenas 80 caballos. Recuerdo perfectamente bajarme la visera segundos antes de salir al asfalto de Jerez y aún siento como si fuese ayer ese subidón de adrenalina que me produjo verme a los mandos de la moto en una pista cuyo asfalto agarraba de una manera descomunal. En los primeros metros pude comprobar que la anchura del trazado permitía rodar con precisión y seguridad y que con cada marcha que engranaba la moto me pedía que retorciese el acelerador para experimentar sensaciones que es imposible experimentar en carretera, al menos de modo seguro y legal. Me acuerdo que tomé conciencia de las escapatorias, de los comisarios, del tamaño de los pianos y me sentí como mis ídolos de la infancia Wayne Rainey, Waine Gardner, Kevin Schwantz… Todavía hoy, después de haber hecho innumerables cursos y de haber asistido a multitud de rodadas y tandas libres, cada vez que me bajo la visera del casco en los últimos metros del pit lane antes de salir a pista me siento exactamente igual y el subidón de adrenalina hace que me concentre y de lo mejor de mí a los mandos de mi moto. Estoy seguro que a ti te pasará lo mismo.

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El desequilibrio de la liga

Paradas Romero
Paradas Romero

Se ha escrito mucho sobre el supuesto desequilibrio que existe en la liga en virtud de los presupuestos que manejan Real Madrid y Barcelona y los que manejan el resto de equipos. Sin embargo, el gran desequilibrio que existe en nuestra liga no es ese, sino otro mucho más claro y perjudicial. Tenemos, de sobra, los mejores jugadores del mundo y, de largo, los peores árbitros. No creo, como muchos argumentan, que se trate exclusivamente de que exista el Villarato o no, que es obvio que existe, sino de las verdaderas razones por las que los árbitros arruinan partidos de fútbol como el de ayer. Paradas Romero arruinó el partido, pero no por el Villarato, sino porque es un pésimo árbitro. ¿Cómo de pésimo? Lo suficiente como para señalar una falta inexistente a Lass Diarra en el minuto cuatro de partido y sacarle una amarilla o amonestar con otra amarilla a Pepe, el asesino, por una clara agresión con el labio sobre la mano de un jugador del Villareal. ¡Este Pepe es un carnicero y ya agrede incluso con los labios! Pero, por encima de todo, Paradas es un pésimo árbitro porque en un partido en el que no hubo ninguna entrada dura digna de mención, el madrid acabó con 5 expulsados y ambos equipos cargadísimos de amarillas.

Los dos lances del encuentro que comentaba condicionan el partido y arruinan el espectáculo. Mourinho decide salir con tres centrocampistas porque conoce las virtudes en el toque de balón del Villareal en el centro del campo. Por lo tanto, a la pareja habitual Xabi Alonso – Khedira se une Lass. Para ello renuncia a Kaká porque entiende que puede aportar más un centrocampista en este partido. Al pitar esa falta inexistente y mostrar una amarilla a Lass en la que bien pudo haber sido la primera falta del partido, Paradas se carga el esquema táctico de Mourinho. Lass sigue en el campo pero ya no puede ejercer una labor de contención seria en el medio del campo porque está apercibido y puede irse a la calle en cualquier jugada. No puede frenar un contrataque ni entrar en los balones divididos. Mourinho es consciente de esto y Lass es sustituido en la primera parte por Callejón.

El segundo error de libro que condiciona el partido es mostrar la amarilla a Pepe cuando es Pepe quien recibe la falta del jugador del Villareal que le impacta en el rostro con la mano. Es una falta normal, no merecedora de tarjeta para el jugador del Villareal ni por asomo, pero este inútil no solo no pita la falta sino que encima muestra la amarilla a Pepe, que ya iba sangrando por el labio. La amarilla de Pepe hace que sea Sergio Ramos casi siempre el que salga al cruce en los ataques del Villareal, lo que acaba costándole una amarilla en una falta, probablemente merecida. Lo cierto es que los dos centrales del Madrid se cargan con sendas amarillas debido al error del árbitro.

Pero es que, además, este anormal de árbitro que pitó ayer estuvo en todo momento más pendiente del banquillo y las protestas -normales en todos los partidos- que del propio juego. Si hubiese prestado un poco de atención al juego hubiese visto que el partido no estaba, ni por asomo, para mostrar la cantidad de tarjetas amarillas que mostró a ambos equipos. El problema es que sacó la primera en una falta inexistente y puso el listón muy bajo. Después tuvo que sacar amarilla prácticamente en cada falta.

Dice en su acta que expulsó a Rui Faria por protestar una decisión con los brazos en alto. Claro, el meacolonias y los demás entrenadores y miembros de los cuerpos técnicos del resto de equipo no levantan nunca los brazos ni protestan. Este cretino expulsó a Rui Faria (y después a Mourinho) porque le mide un centímetro y su autoestima está por los suelos, y necesita reivindicarse y darse protagonismo. El muy gilipollas no entiende que la gente paga para ver partidos de fútbol y no espectáculos bochornosos como el que él mismo propició anoche. De la expulsión de Ozil ni hablamos… Al chaval, que todavía no habla Español, no le puede mandar a la calle por hacer comentarios, así que le saca roja directa por aplaudir. Vamos a ver, es discutible sacar una amarilla cuando un jugador aplaude una decisión. Lo normal es advertir. Pero desde luego, roja directa por aplaudir es un escándalo, una tropelía que sólo es capaz de cometer un árbitro del nivel de este bobo.

Los mejores jugadores del mundo han pasado por nuestra liga proveniente de otras y/o con destino a otras. Aquí, nuestros arbitruchos acomplejados no han dudado en expulsarlos a las primeras de cambio para darse notoriedad. En la Premier, por ejemplo, no recuerdo que expulsasen a Beckham por levantar los brazos en señal de protesta. En la liga, lo expulsaban día si, día también. Es una cuestión minipelotas. Como no tengo cojones y en mi casa no pinto nada, cuando salgo a arbitrar impongo mi ley, y si puedo, la impongo con los jugadores más mediáticos.

Lo cierto es que del mismo modo que importamos los mejores jugadores deberíamos importar los mejores árbitros porque, con o sin Villarato, la mayoría de los nuestros son unos auténticos desastres. Los arbitrajes como el de ayer son el motivo de que en el extranjero predominen los partidos ingleses en las televisiones de los bares. En todos mis viajes a Asia, Sudamérica, Norteamérica y Europa, rara vez he visto un partido del Madrid o del Barcelona en un bar, salvo que se enfrentaran ambos. Siempre he tenido que pelear para verlos. Argumentan, no sin razón, que no hay espectáculo en el fútbol Español. La realidad es que personajes como este arbitrucho les dan la razón. Este tío, en Inglaterra, no arbitraría ni un partido de regional preferente femenino.

La vara de medir defectuosa

Guardiola
Guardiola

No es necesario realizar una auditoría nacional para comprobar como la gente usa a diario una vara de medir defectuosa. Tiene esta vara el defecto de arrojar unos resultados cuando se aplica a unos y otros cuando se aplica a otros. Creo fírmemente que el defecto de la vara es producto de la envidia que produce una historia de más de un siglo de gloria y excelencia y, visto el rumbo que están tomando los acontecimientos, esta envidia no puede sino ir a peor.

Con este post quiero romper una lanza (y de paso la vara) en favor de la verdad y tratar de iluminar a los que retorcidamente piensan que sus problemas no aparecen cuando se miran al espejo.

¿Por qué cuando Mourinho habla de los árbitros se le insulta desde todos los frentes y cuando lo hace Guardiola no? ¿Por qué cree Guardiola que Messi está exento de recibir tarjetas amarillas y, si las acumula, está exento de cumplir ciclo? ¿Por qué si Pepe hace una entrada brusca es un asesino y si la hace Mascherano es un buen central? ¿Por qué si Messi hace una jugada espectacular le consideran el mejor jugador del mundo y si la hace Cristiano Ronaldo se le considera un prepotente?

Tachan algunos al Madrid de falta de señorío por no ceder su estadio para la humillación nacional de permitir que millones de personas vean como se silba, insulta y pancartean nuestros símbolos nacionales por una pandilla de energúmenos cuyo interés en el fútbol no reside en el espectáculo, sino en la capacidad de amplificación política que la concentración de personas en los estadios permite.

Hablemos de señorío. ¿Puede alguien decirme cuando ha escuchado a Florentino Pérez, a Butragueño o a Pardeza hablando de los árbitros? ¿Y del Barcelona o el Athletic de Bilbao? ¿Acaso ha escuchado alguien a un alto directivo del Real Madrid de la actual junta directiva hablar mal de un árbitro, de un rival, de otro club? Bueno, pues eso, exactamente, es el señorío. Nos levantamos día si y día también con las declaraciones de Rosell, las de Freixá, las de Urrutia… incluso las del alcalde de Bilbao. El Real Madrid no habla del Barcelona ni del Athletic ni de ningún otro club. En el Real Madrid se habla del Real Madrid. No se habla del Campo Nuevo ni de San Mamés ni del Calderón. Se habla del Santiago Bernabeu.

Mourinho habló de los árbitros. Es su trabajo. Atrae la atención y quita presión a los jugadores. Guardiola lo hace y nadie se rasga las vestiduras. ¿Recuerda alguien al Real Madrid declarando la temporada pasada que la diferencia que le sacaba el Barcelona no era justa? En el Barcelona lo dicen todos los meacolonias, incluso los burros con gafas, que dijo aquel, y nadie se rasga las vestiduras. Cualquiera que viese el partido del domingo pasado contra el Español asistió a un recital de fútbol ofensivo, juego al primer toque, derroche de precisión y calidad y solidaridad defensiva como pocas veces se ha visto. Sin embargo, aquellos que acusan al Real Madrid de organizar una “Caverna Mediática” son el realidad los mismos que la organizan para lograr que no se hable de fútbol y si de urinarios o asientos de un estadio. Es lógico. Ahora no les interesa, para nada, hablar de fútbol.

Me entristece que el Athletic se haya dejado llevar de esta manera por el Barcelona. Inmenso su entrenador declarando que le da igual el campo siempre que lo sepa con antelación para preparar el partido. No entiendo como tiene que ser un Argentino en un club con tales valores locales quien defienda el fútbol en detrimento de lo político. Siempre he admirado al Athletic Club y a su afición. Ahora creo que están perdiendo el norte. Tienen plantilla y entrenador para plantear una final seria al Barcelona  e incluso ganarla. Sin embargo, están haciéndole el juego a su rival y centrándose en lo político en lugar de en lo futbolístico.

Volvamos a Mourinho y callemos a quien lo critica. ¿Quién acusa a Mourinho de encarnar al mismísimo diablo? ¿Quién fomenta las historias de que se quiere ir y busca casa en el extranjero? Son los mismos que, con el rabo entre las piernas, no pueden seguir mirando al Real Madrid de tú a tú. Son lo acomplejados del fútbol. Los de siempre. Porque este entrenador es un tormento para ellos. Porque coge al francés, introvertido y tímido, y lo convierte en un gladiador ante 80.000 personas capaz de devorar cualquier portería. Porque coje al Brasileño, apagado y eternamente lesionado, y le hace desplegar otra vez su fútbol. Porque cuando todos quieren que Pepe no juegue en el Campo Nuevo lo alinea y hace crecer su autoestima hasta límites sobrehumanos.

Mourinho, con sus defectos como todos, es probablemente el mejor entrenador del mundo. Las razones son objetivas. Para empezar, no deja cadáveres entre sus jugadores. ¿Alguien ha escuchado a un jugador que haya jugado para Mourinho hablar mal de él? Al contrario, los jugadores que ha entrenado le admiran y adoran. Pregúntenle a Etoó o a Ibraimovic por el meacolonias. Todavía hay quien le acusa de mercenario que dejará al Madrid en cuanto pueda. A ellos, yo les digo que Guardiola renueva año a año con su club, el que le ha dado todo lo que tiene en la vida, y nadie le llama mercenario. A Bielsa lo colocan en la premier el año que viene, y nadie le llama mercenario. La realidad es que Mourinho es querido por el club y la afición, por la actual y por las pasadas y son los contrarios los que están desesperados por que se vaya. Creen, ingenuos, que por mucho repetirlo se irá antes. Como dijo Mourinho, ni siquera él sabe cuando se irá. De momento, tiene contrato. Pero esta casa es el Real Madrid. Aquí echamos entrenadores incluso ganando. Porque los valores del Real Madrid y el espectáculo en general, están por encima de los resultados.

Mourinho, además de los resultados, aporta lo que la afición quiere. La afición no quería ganar uno a cero en el Bernabéu. Prefiere perder. Lo que la afición quiere es llevar una media goleadora de más de 4 goles por partido en el Santiago Bernabeu. Lo que la afición quiere es que el Bernabeu sea un fortín. Lo que la afición quiere es un equipo volcado en el ataque, aunque reciba goles. Después de todo, al Madrid le gusta remontar y no hay ni ha habido nunca un club de fútbol con un palmarés de remontadas siquiera parecido. En el Real Madrid gusta lo épica, lo imposible, lo excepcional.

En el Barcelona “nunca hablan de los árbitros” pero se pasan la vida comentando las “injusticias” que cometen. Si Mourinho habla de los árbitros es un hereje, pero si lo hace Piqué existe una persecución contra el chaval. Es una vara de medir defectuosa. Miren, esto es fútbol. Siempre se ha hablado de los árbitros y siempre se hablará. Existen miles de tecnologías que acabarían con los errores arbitrales, pero no se usan porque, en este deporte, cuando no hay juego que comentar, hay arbitrajes que menospreciar. Y un deporte que vende más periódicos deportivos que prensa nacional, no puede sustentarse sin los errores arbitrales. Es económicamente inviable. Y si no se vendiesen esos periódicos, bajarían las audiencias. Y si bajaran las audiencias, bajarían los ingresos de los clubes. Y si bajasen los ingresos, ni tendríamos a Cristiano, ni a Messi, ni a Bielsa. Y si no los tuviésemos, esta liga sería una liga más. Y no lo es.

Un día en las carreras

Un día en las carreras  

Prólogo

Tenía pendiente publicar algún post porque tengo el blog bastante abandonado y además me había comprometido con los foreros a publicar una crónica de mi visita a Jerez el fin de semana, así que he decidido matar dos pájaros de un tiro y escribir la crónica en el blog. Si las motos no te apasionan y has venido buscando otra cosa, aquí te vas a aburrir bastante, pero te puedo recomendar un magnífico post de un buen amigo sobre el anuncio de E.T.A., cuyas palabras suscribo en su totalidad. Si por el contrario te gustan las motos y las sensaciones que producen, aquí tienes un ratito de desconexión de lo que quiera que hagas habitualmente para disfrutar con esta pasión que nos une.

Interior de curva Sito Pons
Interior de curva antes de Sito Pons

Toma de Contacto

Aunque había estado rodando con la S1000RR en Almería hace dos semanas y había salido muy contento con las sensaciones que experimenté, siempre tuve claro que la verdadera prueba de fuego era Jerez. Mis primeros kilómetros sobre la S1000RR, que hice en Tabernas, fueron también mis primeros kilómetros en el circuito de Almería y por lo tanto no tenía con qué comparar mis sensaciones. Moto nueva, cubiertas nuevas (Metzeller K3) y trazado nuevo. También mono nuevo y cerca de 10 kilos menos que la última vez que estuve en un circuito, en Junio. Sin embargo Jerez, circuito que conozco bien, me ofrecía la oportunidad de comparar lo experimentado con otras motos y sacar conclusiones de lo que me ofrece y me ofrecerá en el futuro esta moto.

Hay un par de sensaciones que acompañan continuamente la experiencia de rodar en esta moto, y ambas son muy agradables. La primera es que la moto está llena todo el tiempo. Tiene potencia desde abajo hasta la zona roja de manera casi lineal, si bien el último empujón entre las 10.000 y las 14.500 rpm es descomunal. Los 193 caballos declarados por BMW (197 medidos por la revista Motociclismo) están presentes a cualquier régimen. Allá donde otros salen de la curva picando embrague para ganar velocidad rápidamente yo simplemente abro el gas y me agarro. No he podido ver qué velocidad coge la moto en segunda porque estoy demasiado preocupado en agarrarme fuerte cuando le retuerzo el acelerador, pero si he podido ver los 230 Km/h apurando tercera!

Iniciando la frenada
Iniciando la frenada

De los cuatro modos de control de tracción y gestión del ABS que trae la moto sólo había probado el modo Sport en Almería y aterricé en Jerez dispuesto a probar el modo Race, más agresivo, y el modo Slick, en el que la bestia desata todo su potencial con una mínima ayuda electrónica. Lo cierto es que de vuelta en Málaga sigo sin pasar del modo Sport. De momento no me hace falta. Me reservo esas nuevas sensaciones para el futuro. Digamos que no me quiero acostar con ella en la primera cita…

La segunda sensación que comentaba antes es que la moto está continuamente por encima del piloto. Después de dos días rodando en Jerez sin parar, no he cometido ninguna torpeza que la moto no haya podido solucionar de manera brillante. Esta moto permite –al menos en el modo sport- que te equivoques descaradamente porque tiene potencial de sobra para suplir tus carencias. Cuando el piloto no da la talla la moto enmienda la situación. Si abres gas más rápido de la cuenta y la moto dice de levantarse aparece la electrónica para cortar el encendido unas milésimas de segundo y volver la rueda al suelo. Evidentemente, esto te hace perder bastante tiempo por vuelta, pero mi objetivo principal cuando salgo al circuito es volver de una pieza, no batir un record, así que yo lo agradezco. Además, esta moto no dice de levantarse sin usar el embrague sólo en primera velocidad, sino que también lo hace en segunda… e incluso en tercera por encima de los 200 Km/h! Ya había experimentado la brutalidad de su aceleración en Tabernas cuando enfilando la recta corta, abrí el gas a fondo  y durante unos segundos llevé la rueda delantera más tiempo en el aire que en el suelo, lo que propició que me fuese como un misil hacia la derecha de la recta -había abierto el gas con la moto enfilada a esa zona- y tuve que cortar de manera abrupta porque iba a salirme de la pista en plena recta, algo que sin duda hubiese propiciado que vendiese la moto en ese mismo momento y me dedicase al punto de cruz o cualquier otra ocupación que requiriese menos concentración. En esta moto, al acelerar y frenar, unos cuantos milisegundos son muchos metros…

Saliendo de Sito Pons
Saliendo de la curva antes de Sito Pons

En el “conservador” modo sport y abriendo el gas limpiamente al salir de curva, me he medido este fin de semana con pájaros bastante rápidos (Kawa ZX10R, CBR1000RR, R1…) y ninguno empuja como este. Había una Ducati 1198 que si parecía tener un empuje cercano, pero creo que llevaba relaciones de circuito a tenor de los cambios de velocidad que hacía. Baste decir que no hay necesidad alguna con esta moto y las relaciones de serie de pasar de cuarta en ninguna zona del circuito. Jose Luis Cardoso me confirmó el domingo que con su Aprilia RSV4 y las relaciones de fábrica él tampoco engranaba marchas por encima de cuarta. Creo que en Jerez y encima de la moto, es desgraciadamente para mí en lo único en que nos parecemos Cardoso y yo… La Ducati, sin embargo, tenía tiempo de meter quinta en la recta de atrás y darle algo de recorrido.

La frenada de esta moto es otro factor decisivo a la hora de entender el trabajo de ingeniería que ha realizado BMW en el diseño y construcción de esta moto. Rodando con la F800R el ABS me saltaba en las apuradas de frenada y me daba lo que yo consideraba una ventaja competitiva con respecto a los pilotos que rodaban sin ayuda electrónica pues evitaba el bloqueo de las ruedas. Pues bien, ni en Tabernas ni en estos dos días me ha saltado el ABS Race ni una sola vez. ¿Quiere esto decir que no he frenado fuerte? Ni por asomo. Llegando a Dry Sack a unos 240 Km/h calculé mal el punto de inicio de la frenada (esos milisegundos de los que hablaba antes) y me vi obligado a pegar un tirón serio de ambos frenos pues me veía, como poco, hundido en los chinos. Tan fuerte fue la frenada que me levantó literalmente del asiento. Sin embargo, la moto no bloqueó ninguna de las ruedas. Levantó un poco de atrás y coleó algo, pero no hizo amago alguno de bloqueo. Como dije antes, y por lo menos en mi caso, la moto está muy por encima del piloto. La potencia de frenado es descomunal. Más de la que yo puedo usar antes del bloqueo. Tengo grabado en video en una tanda del sábado, con la cámara on-board situada en mi cúpula,  como un tipo con lo que parece una CBR 1000 se me empareja al final de recta de meta y me trata de aguantar la frenada por fuera… para acabar saliendo directamente recto a la grava sin opción alguna de entrar en la curva. Si alguna vez os topáis con esta moto y sospecháis que el piloto es simplemente mediocre, un puntito por encima de malo, ponderar mucho que moto lleváis y que ayudas de frenada tenéis antes de emparejaros con ella para mediros en la frenada. En esta comparativa del motociclismo de aceleración y frenada dice que frenando de 250 km/h a 0, la Suzuki GSX-R 1000 necesita sólo 259 metros para pararse completamente. Esto quiere decir que iniciando la frenada a la vez, cuando la BMW ya está completamente parada la Suzuki pasa frenando a su lado a 85 Km/h! Lo digo sin ánimo de broma: si en esta moto frenas fuerte y no estás bien agarrado, sales disparado hacia adelante por encima de la cúpula.

Pasando por la doble de Angel Nieto
Pasando por la doble de Angel Nieto

En cuanto a la ayuda visual al piloto, existen dos luces en el cuadro que complementan una serie de ayudas electrónicas que merece la pena comentar. Un potente y prominente led blanco nos avisa parpadeando que hemos alcanzado el régimen deseado para cambiar de marcha. Por defecto viene configurado en 7.000 rpm. Yo lo puse en 13.500 rpm y la próxima vez lo bajaré probablemente hasta las 13.000 o 12.500 pues de 13.500 que avisa a 14.500 que está el corte del encendido no hay mucho tiempo si llevas el gas abierto a fondo. Corte del encendido que por cierto es configurable. No he querido trastearlo mucho pero parece que se puede encender y apagar e incluso configurar el régimen al que se produce en caso de estar activado. Desde luego no son buenas noticias para los que quieran comprar la moto de segunda mano pero si para los que ruedan en circuito y prefieren personalizarse toda la electrónica. La segunda luz que comentaba es un piloto amarillo que indica que la electrónica del control de tracción (DTC) ha entrado en funcionamiento. Si abres el gas fuerte en primera (si te atreves), segunda y tercera notas como la rueda delantera se despega descaradamente del suelo y el control de tracción la baja inmediatamente (en el modo Sport). En el paso por curva todavía no he hecho que entre en funcionamiento. Esto habla muy bien de las cubiertas que monté para el fin de semana (Bridgestone Battlax Racing R10) y muy mal de mí… o no! Repasando el video on-board he comprobado que he abierto gas desde muy pronto en las curvas, sobre todo en las largas (Sito Pons y Aspar) y con considerables aceleraciones antes de la salida, sin que el control de tracción se iluminase. Una vez más, la moto tiene un nivel muy alto, muy por encima del mío. También es cierto que las cubiertas las monté el Sábado por la mañana y el Domingo por la tarde estaban en condiciones de poder ser donadas a un sindicato que quisiera usarlas en futuras manifestaciones y cortes de tráfico.

Un apunte final de la toma de contacto. El cambio semiautomático es una maravilla, suave y rapidísimo… siempre que vayas a un régimen alto de revoluciones. A bajas revoluciones es mejor coger el embrague. En pista, obviamente, no se da la situación, pero entrando en el pit lane camino de boxes quedas como un inútil si tratas de cambiar de marcha sin embrague a bajas revoluciones y la marcha no entra o, peor aún, se queda en punto muerto. Lo sé por experiencia. 😉

Crónica

Sábado

Viento y nubes en Jerez
Viento y nubes en Jerez

Nos levantamos en Jerez a las 7:00 am con el cielo parcialmente cubierto y fuerte viento. Desayunamos en el hotel Montecastillo Golf Resort, Junto al circuito de Jerez, sobre las 7:30 am y a las 8:15 y según lo planeado estábamos en la puerta esperando nuestra acreditación para el parking de pilotos. A mi hijo Pablo se le ve un poco dormido pero con cara de ilusión. Ya ha estado en Tabernas pero al ver la puerta de Jerez, el Ovni, las torres y las instalaciones en general con las gradas y demás comprende que no es lo mismo. El simple hecho de que le den una acreditación para acceder al “Parking de Pilotos” ya le sube la adrenalina.

Los boxes a primera hora
Los boxes a primera hora

Aparcamos el remolque en el box 4, junto al servicio de mecánica y neumáticos y entro a saludar, registrarme y organizar el cambio de neumáticos. Yo pensaba que me iban a montar unas Bridgestone BT-03 pero resulta que me había equivocado y las que me recomendó Jose Luis Cardoso eran las R-10. Sólo con ver el escaso “dibujo” que tienen comprendes el tipo de cubiertas que estás montando. La gente de Cardoso School, del primero al último y sin excepción incluyendo al propio Jose Luís, son absolutamente encantadores y serviciales. La organización, la administración, los mecánicos y los distintos asistentes incluidos los fotógrafos y las chicas de Photoclick son unos fueras de serie. Si nunca has entrado a un circuito y te llama la atención probar, esta es sin duda la gente con la que debes hacerlo. Da igual tu nivel o la moto que lleves. Los grupos están perfectamente organizados por niveles y así, fue posible ver durante el fin de semana una S1000RR en el grupo de los más lentos, otra en un grupo intermedio y la mía, en el grupo más rápido. ¡¿He dicho en el grupo más rápido?! Me confirman en administración que me han colocado allí y me empiezan a temblar las piernas de inmediato. Me voy en busca de Juan Diego a comentarle que no me veo capacitado para rodar con los más rápidos. Me comenta que han hecho cuatro grupos, pero que los dos primeros son muy lentos, que no me preocupe. Yo miro de reojo a un tipo con una S1000RR negra y un mono BMW que cuesta más que todo mi equipamiento junto y recelo de las explicaciones. Al final acaba por convencerme de salir en ese grupo y rodar la primera tanda con la promesa de que si no me encuentro a gusto me cambia para las siguientes.

De vuelta en el box de mecánica me ayudan a bajar la moto del remolque y proceden a cambiarme los neumáticos. Me confirman que ponga los calentadores a 80 grados y me anticipan que estas cubiertas nada tienen que ver con las Metzeller K3 que llevo montadas. Van bien incluso sin calentadores, pero yo tengo ganas de estrenarlos y el tiempo acompaña. Lo cierto es que la pinta que tienen es excepcional.

Pablo en la Honda MotoGP
Pablo en la Honda MotoGP

La rodada está patrocinada por Bridgestone, Repsol y Sony Playstation. Hay mogollón de gente y mi grupo tiene al menos 20 o 25 pilotos, calculo a simple vista. Están repartiendo mercancía promocional y antes de que me dé cuenta Pablo ya tiene una bolsa con una camiseta, pegatinas, un bote de abrillantador de carenados Repsol y un par de posters de Marc Marquez. Han instalado una PS3 con un plasma y un par de mandos con el juego MotoGP 2012. Pablo la mira de reojo y yo siento que me voy a quedar sin jefe de mecánicos en cualquier momento. Para colmo, traen una Honda Repsol de MotoGP pintada con los colores aniversario de Repsol y toca hacernos la foto de rigor.

Briefing de seguridad y se abre la pista. El primer grupo, el mío. Salgo de los primeros y hago la primera vuelta tranquilo. De inmediato puedo notar la diferencia en los neumáticos. No sólo en la calidad, sino también en la presión. En Tabernas y por falta de previsión, rodé unas tandas con la presión mal ajustada y esto propició que se me fuese el neumático delantero en una de las primeras tandas, circunstancia de la que me costó recuperarme durante buena parte del día. Nada que ver con la sensación de los R-10. Desde el primer momento notas la comunión del neumático con el siempre espectacular asfalto de Jerez. Unas aceleraciones y frenadas fuertes para calentar (aún más) los neumáticos y en la segunda vuelta ya estoy tirando fuerte… o al menos fuerte para mi nivel, que no es tan fuerte. El viernes por la mañana tuve tiempo de hacerme una caja de batería autónoma para el emisor del lap timer y desde la segunda vuelta puedo comprobar los tiempos que hago en el propio cuadro de la moto de manera automática. Empiezo la tanda en los 2:25 y la acabo en los 2:15. Son tiempos lentos pero estoy contento con la progresión y además está nublado, hace humedad y el asfalto está todavía frío. Mejor tomárselo con tranquilidad. Me propuse el objetivo de llegar o bajar del 2:00 al final del fin de semana y quedan muchas tandas por delante. Lo importante es que no me costó trabajo mantener el 2:15 en las últimas vueltas cuando el mejor tiempo previo que tenía con la F800R era de unos 2:14 (medidos a mano). Los caballos ayudan, pero sobre todo la sensación de aplomo de la moto y la facilidad para meterla y sacarla de las curvas. Juan Diego tenía razón. Hay gente más rápida que yo en el grupo pero también los hay más lentos y la diferencia no es sustancial. Quitando cinco o seis pilotos que están claramente por encima, el resto, aunque con diferentes motos, estamos en un nivel similar y la rodada es agradable, sin sobresaltos.

Visto desde atrás
Visto desde atrás

Tras un descanso durante el cual el tiempo mejora y sale tímidamente el sol, es hora de volver a la pista. Llevo el 2:15 en mente y me propongo concentrarme en algunos conceptos del libro Twist of the Whrist que me había recomendado Fede para mejorar los tiempos. En concreto, la posición en la moto, no dejar de abrir gas en la curva una vez accionado el acelerador y no sujetar con fuerza el manillar sino descansar sobre él. Esta tanda empieza bien. Ya desde la vuelta inicial me noto más seguro que en la primera tanda (el sol, que hace maravillas) y empiezo fuerte. Empiezo a ver pronto los 2:13 y 2:12 y noto como al descansar los codos y los antebrazos en las hendiduras del tanque la curva se hace con más suavidad. Sin embargo, me resulta imposible no agarrarme con fuerza al manillar. He tratado de abrir gas sin agarrarme y la moto se iba sin mí! Creo que este concepto no es válido para algunas deportivas actuales. Puede que en el paso por curva sea factible no agarrarse fuerte, pero si vas suelto en la aceleración o en la frenada, te quedas sin moto. Acabo la tanda bajando al 2:10:50 y satisfecho en gran medida con los conocimientos puestos en práctica.

Otro descansito, un trozo de queso y un Aquarius sin azúcar, y de vuelta a la pista. Ahora el sol brilla fuerte pero vienen unos nubarrones negros con muy mala pinta a lo lejos. Salgo a pista al final del grupo y así puedo rodar detrás de todo el mundo y practicar adelantamientos con la gente que ruede más lenta que yo. Voy ganando posiciones en el grupo con suavidad, sin arriesgar nunca, tirando sobre todo de frenos ahora que he descubierto lo que puedo hacer con ellos. Estoy rodando en 2:23 – 2:25 durante un par de vueltas hasta que adelanto a todos los que puedo adelantar con facilidad. El primer rival serio es una Yamaha 600 de circuito. No tengo claro el modelo exacto, pero es antiguo y está muy preparado. Me pego a ella en la apurada de Dry Sack y salgo pegado. Ha trazado mejor que yo, sale por dentro y me gana la posición para las dos curvas de izquierda que vienen. Creo que mi momento será la apurada antes de Aspar. Pasa muy rápido por la primera y se me escapa unos metros. Abro el gas con la idea de pegarme y apurar la frenada en Aspar pero no llego a tiempo. Entra antes que yo pero voy pegado en plena curva. Me lo voy a liquidar acelerando a la salida… pero, a mitad de curva, justo dónde me llevé el susto con la F800R, pierde el tren trasero por completo y sale deslizando y echando chispas hacia afuera. Menos mal que se ha ido hacia afuera porque iba muy pegado y si hubiese patinado en la trazada me lo habría comido. Recapacito y me propongo no pegarme tanto a nadie en las curvas. Después de todo, no sé ni qué neumáticos lleva el tío que me precede ni en qué estado están. No merece la pena el riesgo.

Rodando con la cámara On-Board
Rodando con la cámara On-Board

Cuando está acabando la tanda noto en el cogote el aliento de una moto. Entro a Sito Pons por dentro (error craso) y me pasan por fuera un par de motos de circuito. Me pasan rápido, muy rápido. Pienso que obviamente puedo entrar en Sito Pons bastante más rápido y empiezo a practicar la visión espacial que machacan en el libro. Me olvido de tiempos durante las últimas vueltas y empiezo a rodar con el punto de vista puesto en el final de la curva y visión espacial hacia mi posición. Ciertamente, se gana mucho en la trazada y noto como hago las curvas con mas consistencia en la trazada.

Otro descanso que aprovecho para comer algo y comentar con Cardoso las sensaciones de la moto. Su primer diagnóstico es que tengo que aumentar la precarga de los muelles de la horquilla unos dos milímetros, aflojar un poco el tensor del embrague y soltar el mismo en las reducciones con más suavida porque me rebotaba (aún siendo antirebote) en la apurada de Dry Sack y de la curva de entrada a meta. También me recomienda alejar un poco la maneta de freno, que estaba demasiado cerca del puño del acelerador para ganar tacto en la frenada. Dicho y hecho. Pongo a mi jefe de mecánicos a trabajar (vamos, que le pido a Pablo que traiga la caja de herramientas del coche) y aumento la precarga un par de milímetros. Vuelvo a subir la presilla que usamos como testigo en Almería para ver cuánto baja la botella en las frenadas y, cuando quiero darme cuenta, es hora de volver a salir. Sólo quedan dos tandas por delante y me lo estoy pasando pipa!

Salgo a pista y hago una primera vuelta conservadora. Se ha nublado y ha vuelto a arreciar el viento. Está muy oscuro ahora. En la segunda vuelta vuelvo a marcar 2:10:50 y en la tercera bajo a 2:09:45, un segundo menos que mi mejor tiempo anterior! Noto bastante el cambio en la horquilla. Como predijo Jose Luís, la moto entra ahora incluso mejor en curvas y tiene más aplomo al frenar fuerte. Además, parece que tiende a levantarse menos de atrás apurando frenada. Pero cuando la cosa empezaba a pintar mejor y tenía claro que podía bajar algún segundo más, empieza a chispear. No lo suficiente como para salirme al pit lane, pero si lo justo como para cortar un poco el gas, sobre todo en inclinadas. Hago una vuelta más en 2:09:75 y a partir de ahí empiezo a subir tiempos hasta el 2:11-2:12 que me acompaño el resto del día.

Rodando el sábado con el sol
Rodando el sábado con el sol

La última tanda la hicimos en nublado y visto que la meteorología no acompañaba di prioridad a poner conceptos en práctica. Había comentado previamente con Jose Luís Cardoso que no entendía cómo era posible que en ciertas curvas, el piloto que me precedía tuviese un paso por curva más lento que yo y sin embargo él fuese todo el tiempo apoyado en la rodilla mientras que yo no. De modo que estuvimos viendo también en el descanso la posición sobre la moto y me estuvo explicando las transferencias de peso sin pasar por el sillín. De modo que me propuse cambiar la posición de las botas sobre las estriberas tal y como me había recomendado para poder pivotar bien, con la buena suerte que en la última tanda le vi rodando lento esperando a alguien y le pasé, circunstancia que aprovechó para ver mi postura en vivo al seguirme y posteriormente adelantarme indicándome con señas que abriese más la rodilla al pivotar sobre el pie. Gran tío.

Como lo que bien empieza mejor acaba, el sábado por la noche el Madrid golea (desgraciadamente al Málaga) y el Barcelona y Sevilla empatan, que es lo mejor que les puede pasar a mi juicio teniendo en cuenta que los dos no pueden perder jugando entre ellos. Un Sábado redondo.

Domingo

Se levanta absolutamente despejado y con calma chicha. Sale el sol y esto pinta bien. Desayuno, check-out del hotel y acreditación en el circuito. Llegamos temprano y aprovecho para ver las fotos del día anterior. Hay algunas buenas. Hoy voy a rodar con otro casco. Le doy la segunda oportunidad al Shoei. Me cuesta trabajo. El Arai es una maravilla en circuito. Asistimos al briefing de seguridad y me ponen en el nivel intermedio del grupo A. En el nivel rápido están unos pilotos de diversos campeonatos que han venido a rodar y aprender con Jose Luis. Un par de 1198, una 1098S, una Kawa, varias R1… vamos, un conjunto de misiles con peto rojo. Nosotros el azul. Sólo 4 pilotos. Una R6 de circuito, una CBR1000 de circuito, una GSX-R 600 de calle y yo con la S1000RR.

Rodando el Domingo
Rodando el Domingo

El curso empieza con retraso. Han llegado noticias de Malasia. La muerte de Simoncelli cae como un jarro de agua fría. Creo que impacta más si vas vestido con un mono de cuero en un box cuando te enteras. Para completar el mal fario, me asignan el número 13, con pegatina en la moto y número en el peto. Comento con Javi, nuestro monitor lo de Simoncelli y me dice que tiene el cuerpo cortado. Que no tiene muchas ganas de montar. Lo entiendo perfectamente. No se lo puedo reprochar. Luego, cuando me graba desde su moto compruebo que lleva el accidente en la retina. En Mayo me grabó pegado a mi moto y ahora me graba desde la distancia. Todo el mundo tiene mala cara y reina el silencio. Parece incluso que el tiempo acompaña y se nubla tímidamente.

Salimos a la primera tanda del curso y se suceden los despistes. Hay alguna salida de pista, muchos cambios de trazada, errores de todo tipo y, en general, no ruedo a gusto porque veo muchas imprecisiones a mi alrededor. Acaba la tanda y vamos a la primera clase. Seguimos arrastrando cierto retraso y el ambiente sigue frío. Se levanta viento y algunas pancartas ruedan por el box. Damos la teórica de circuito estudiando cada curva, las marchas y las trazadas óptimas. El ambiente se va animando y para cuando entramos en pista ha salido el sol.

Ejercicios con Monitores en Pista
Ejercicios con Monitores en Pista

Lo cierto es que aprovecho mucho el día porque al ser pocos pilotos podemos hacer varias veces los ejercicios prácticos en cada tanda. El más divertido: los adelantamientos. Tengo tiempo de adelantar a todos en cada vuelta. La CBR1000 es la que más me cuesta porque sale muy rápido, pero frena bastante antes que yo y se le mueve mucho de atrás. Entra lento en la curva, pero sale bien. Las otras dos no son rivales. El chico de la R6 anda muy bien, pero frenando y acelerando va en clara desventaja. En el ejercicio de grabación on-board da tiempo a que nos graben tres veces a cada uno. A mí sólo me graban dos porque al terminar mi segunda grabación me quedo sin gasolina y tengo que meterme en el pit lane si no quiero empujar la moto. Como chupa la condenada!! Además, la R6 rompe el tensor de la correa de distribución y dice adiós al día, por lo que nuestro grupo queda reducido a 3 pilotos.

Rodando el Domingo con el Shoei
Rodando el Domingo con el Shoei

Vamos a comer y activo el lap timer para las dos tandas libres de por la tarde. Si quiero bajar los tiempos es mi última oportunidad. Cargo combustible y salgo a las 16:30 al pit lane. Justo a la vez salen los pilotos del grupo rápido y decido pegarme a ellos todo lo que pueda a ver si se me pega algo. Rodamos unas vueltas pero hay bastante tráfico (los tres grupos están fuera) y es muy difícil hacer tiempos. Se me van escapando paulatinamente los pilotos rápidos y al final me quedo solo, muy por detrás del grupo pero muy por delante del resto. Ahí hago los mejores tiempos de la tarde bajando a los 2:11:30. Indiscutiblemente, le puse demasiada cebolla a la ensalada en la comida y me noto pesado.

Y cómo los metereólogos tienen que acertar en algo, cuando estábamos preparándonos para salir a la última tanda y a unos 15 minutos del comienzo de la misma, empezó a llover y calló constante durante unos minutos, con bastante viento, lo que hizo que la mayoría de los presentes decidiésemos dar por concluido el día a falta de una sola tanda.

Al final, entrega de diplomas, recogida de fotos y videos y de vuelta a Málaga.

Entrega de Diplomas
Entrega de Diplomas

Tenía planteado aparcar la moto unos meses hasta que volviese el buen tiempo en primavera, pero no creo que pueda aguantar. Me he quedado con ganas de más. La moto cumple todas mis expectativas e incluso las supera en muchos aspectos. Voy a ir mirando el calendario a ver que huecos veo en los próximos meses…

Fútbol Mundial

Resulta cuanto menos curioso que en estos días que llevo en el Próximo Oriente haya visto más partidos de fútbol que en lo que llevamos de temporada y pretemporada. Además, todos los partidos que he visto han sido de equipos españoles. No sólo Real Madrid y Barcelona, que sería lo típico, sino también Sevilla, Getafe, Málaga, Osasuna, Valencia, Atlético de Madrid, Racing de Santander, Bilbao, y, en definitiva, casi todos los partidos del fin de semana y de la jornada que ha habido entre martes, miércoles y jueves.

Tanto en Siria como en Jordania (al menos en los hoteles) se recibe un canal Árabe que emite íntegramente la LFP durante las 24 horas del día. Ignoro si es de pago o gratuito, pero desde luego en cuanto llegue a Casa me pongo a buscarlo en mis dos parabólicas.

En cualquier caso, no es lo único relacionado con el fútbol que tengo que contar. Lo cierto es que las típicas preguntas de otros lugares cuando te identificas como Español aquí son distintas. Normalmente al identificarte como Español en otros países en que he estado te preguntan si eres de Madrid, de Barcelona, de Sevilla o de cualquier otra capital. Por esta zona te preguntan directamente si eres del Real Madrid o del Barca. Además, que te lo pregunte un cosmopolita de Damasco o Aman puede ser comprensible, pero que te lo pregunten, como ha sido el caso, los descendientes de los Nabateos que viven en las inmediaciones de la grandiosa Petra es algo que, francamente, no esperaba. No saben decir dos palabras en Castellano, pero te recitan las alineaciones de gala de Mourinho y Guardiola de carrerilla.

Esto no viene sino a demostrar que por encima de razas, creencias religiosas, tendencias políticas y orientaciones sexuales existe un tema de máxima importancia que es común a todo el mundo: El Fútbol.

Anoche, que dormimos en un Marriot en el Mar Muerto, vimos que tenía entre sus restaurantes un Sports Bar del tipo Norteamericano y nos temimos que estuviesen poniendo algún partido de la NFL, de la NBA o incluso de la NHL. Por contra, a las ocho y media hora local, estaban ya todas las pantallas preparadas para dar en directo el partido del Real Madrid. Vale que fue una desilusión y algo tostón, pero fue emocionante tomarse una Corona con su rodajita de lima, picar unos Nachos y unas Buffalo Wings con Blue Cheese en un Bar Norteamericano de una cadena hotelera de la misma nacionalidad a 383 metros bajo el nivel del mar en plena Jordania con vistas directas a Israel al otro lado del Mar Muerto mientras veíamos a Higuain fallar una tras otra en un gran plasma.

Marriot Mar Muerto
Marriot Mar Muerto bajo el nivel del Mar