Fútbol Mundial

Resulta cuanto menos curioso que en estos días que llevo en el Próximo Oriente haya visto más partidos de fútbol que en lo que llevamos de temporada y pretemporada. Además, todos los partidos que he visto han sido de equipos españoles. No sólo Real Madrid y Barcelona, que sería lo típico, sino también Sevilla, Getafe, Málaga, Osasuna, Valencia, Atlético de Madrid, Racing de Santander, Bilbao, y, en definitiva, casi todos los partidos del fin de semana y de la jornada que ha habido entre martes, miércoles y jueves.

Tanto en Siria como en Jordania (al menos en los hoteles) se recibe un canal Árabe que emite íntegramente la LFP durante las 24 horas del día. Ignoro si es de pago o gratuito, pero desde luego en cuanto llegue a Casa me pongo a buscarlo en mis dos parabólicas.

En cualquier caso, no es lo único relacionado con el fútbol que tengo que contar. Lo cierto es que las típicas preguntas de otros lugares cuando te identificas como Español aquí son distintas. Normalmente al identificarte como Español en otros países en que he estado te preguntan si eres de Madrid, de Barcelona, de Sevilla o de cualquier otra capital. Por esta zona te preguntan directamente si eres del Real Madrid o del Barca. Además, que te lo pregunte un cosmopolita de Damasco o Aman puede ser comprensible, pero que te lo pregunten, como ha sido el caso, los descendientes de los Nabateos que viven en las inmediaciones de la grandiosa Petra es algo que, francamente, no esperaba. No saben decir dos palabras en Castellano, pero te recitan las alineaciones de gala de Mourinho y Guardiola de carrerilla.

Esto no viene sino a demostrar que por encima de razas, creencias religiosas, tendencias políticas y orientaciones sexuales existe un tema de máxima importancia que es común a todo el mundo: El Fútbol.

Anoche, que dormimos en un Marriot en el Mar Muerto, vimos que tenía entre sus restaurantes un Sports Bar del tipo Norteamericano y nos temimos que estuviesen poniendo algún partido de la NFL, de la NBA o incluso de la NHL. Por contra, a las ocho y media hora local, estaban ya todas las pantallas preparadas para dar en directo el partido del Real Madrid. Vale que fue una desilusión y algo tostón, pero fue emocionante tomarse una Corona con su rodajita de lima, picar unos Nachos y unas Buffalo Wings con Blue Cheese en un Bar Norteamericano de una cadena hotelera de la misma nacionalidad a 383 metros bajo el nivel del mar en plena Jordania con vistas directas a Israel al otro lado del Mar Muerto mientras veíamos a Higuain fallar una tras otra en un gran plasma.

Marriot Mar Muerto
Marriot Mar Muerto bajo el nivel del Mar
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