Rey Gitano, un oasis dentro del putrefacto cine Español

IMG_3226En estos dos últimos años he vivido de cerca la producción de la película Rey Gitano desde sus orígenes y he podido comprobar como funciona la industria cinematográfica en nuestro país. He hablado con productores, productores ejecutivos, guionistas, directores e incluso algunos actores, y he conocido de primera mano lo que se cuece en este mundo. Hace unos años estuve trabajando con dos productoras norteamericanas, Spirit Studios (Nueva York) y Warp Media (Los Angeles). La segunda, capitaneada por Lucas Foster, con más de 50 producciones a sus espaldas entre las que se cuentan Marea Roja, La Máscara del Zorro, Sr. y Sra. Smith o Enemigo Público, ha recaudado más de tres mil millones de dólares. Cuando visité a Lucas en Los Angeles me quedé absolutamente deslumbrado con el trabajo de su empresa y con su forma de entender los negocios. La productora estaba situada en una gigantesca nave diáfana, en la cual se habían instalado todo tipo de tiendas de campaña militares y attrezzo bélico, y todo tenía el aspecto de un gigantesco campamento militar en medio de una guerra.

Recuerdo que me senté a hablar con Lucas Foster en unas cajas de madera como las que se usan para transportar armas que había cerca de unos sacos de arena y unas balas de paja, como si se tratase de una trinchera. Aquello me pareció increíblemente excitante, aunque debo decir que nunca me he sentido tan estúpido vistiendo de traje y corbata. Allí había tiendas de campaña militares, hospitales militares, comedores, cocinas e incluso una capilla militar portátil, y los despachos y salas se encontraban repartidos en todas estas estancias independientes de tela ancladas al suelo, siendo las zonas comunes del campamento donde se desarrollaban las reuniones de todo tipo. Algunos de los empleados iban incluso con pantalones y camisetas de camuflaje. Había algunos viejos Jeeps militares e incluso cañones repartidos aquí y allá que le daban más realismo al escenario. Salvo que aquello no era un escenario…

Películas de Warp Media
Algunas Películas de Warp Media

No estaban rodando una película allí dentro ni mucho menos; simplemente estaban trabajando en el desarrollo de una película del género bélico y querían a toda la empresa -decenas o incluso cientos de personas- metidas en el ambiente bélico para estar sumergidas de lleno en la producción. Me pareció un mundo apasionante y una forma de trabajar increíble y guardo un gran recuerdo de aquel trabajo y de aquella primera visita.

Cuando me hablaron de la película Rey Gitano hace unos años, y de que se trataba de un proyecto absolutamente independiente, enseguida me hizo recordar mis colaboraciones con Warp Media y por ello entré a colaborar en el proyecto casi sin pestañear. Había visto personalmente el poder del cine independiente en la meca del cine, en Los Angeles, y había visto lo que un grupo de personas podían hacer financiándose ellos mismos, sin necesidad de que el estado de California, el gobierno Federal de Estados Unidos o las televisiones nacionales le subvencionasen ni un sólo céntimo de sus aventuras. Había comprobado el potencial que tiene una empresa que invierte su propio dinero y sólo depende de si misma y de sus trabajadores para generar dinero en el mundo del cine. Pensé que Rey Gitano podía ser fácilmente un proyecto similar a los vistos en Warp Media, a otro nivel lógicamente y guardando las distancias, pero con un potencial enorme en nuestro mercado.

Película Rey GitanoLo que no sabía cuando me involucré en este proyecto es que en España, como ocurre con muchos otros sectores, el mundo del cine está putrefacto. Por medio de una ley vergonzosa, las televisiones españolas tienen la obligación de dedicar un porcentaje de sus ingresos a financiar cine Español. Lógicamente, como ellos financian las películas, imponen sus condiciones, a sus “estrellas” o sus “temas de actualidad”. Las televisiones dependen de sus anunciantes para generar ingresos y de los partidos políticos para vivir en relativa paz fiscal. ¿Qué ocurre cuando llega un proyecto cuya película no quiere someterse al yugo de las televisiones, de los anunciantes o de los políticos? Pues básicamente que tiene todas las papeletas para fracasar. Los medios de comunicación financian películas y por tanto tratan de que la recaudación en taquilla de sus películas sea lo más alta posible. Para ello hacen campañas masivas de comunicación de sus productos y, por contra, cuando llega una película independiente, le dedican terribles críticas y absolutamente ninguna cobertura mediática. Esto es sin duda lo que está ocurriendo con la película Rey Gitano.

Juanma Bajo Ulloa, guionista y director de Rey Gitano, propone una comedia gamberra, independiente, en la que denuncia el estado actual de nuestra sociedad: políticos corruptos, organismos internacionales que conspiran para manejar países a su antojo, banqueros y empresarios que mueven hilos en la sombra, una monarquía en horas bajas, y en general una ciudadanía de clase media/baja que vive absolutamente indiferente a la realidad mientras que la clase alta aburguesada vive una realidad paralela a la del resto de ciudadanos. Todo ello lo baña en la realidad social de nuestro país, que es que llevamos décadas divididos en dos bandos para casi todo: los nacionalistas separatistas y los unionistas, los de la república y los del frente nacional, los del Madrid y los del Barça, y así hasta la saciedad… En España somos expertos en el bipartidismo en todos los sentidos.

Rey Gitano es una producción absolutamente independiente en la que el director ha podido rodar y editar como ha querido, y lógicamente esto se ha traducido en una comedia irreverente de proporciones épicas, en las que se ataca por igual a políticos, banqueros, empresarios, monarquía y en general a la sociedad que vive adormecida. Pero lo que los productores no han podido evitar ha sido la envidia que suscita ser independiente, ser libre para hacer y decir lo que se quiera y sobre todo ser creativo.

DIscurso de Manuel Manquiña sobre las drogas en la película Rey GitanoObviamente respeto que haya personas a las que les guste esta película y personas a las que no les guste. Hace años que aprendí en marketing que ningún producto es universal ni le gusta a todo el mundo, ni siquiera el agua. Ahora bien, una cosa es que a alguien no le guste una película y otra muy distinta es escribir las cosas que he leído: críticas feroces que ni siquiera están de acuerdo entre ellas. Gran parte de la crítica parece coincidir en que la película es un bodrio de enorme calado, pero no parece que se pongan de acuerdo en los motivos, lo que me lleva a concluir necesariamente que lo importante era desprestigiar la película y ha dado igual escoger un motivo u otro. Unos dicen que del reparto sólo se salva María Leon. Otros dicen que su actuación es lamentable. Unos dicen que la banda sonora es lo mejor de la película y otros dicen que es infumable. Unos dicen que sólo Karra y Manquiña se salvan en el reparto y otros dicen que su interpretación es pésima y sus papeles poco creíbles. ¿Cómo es posible que todos parezcan coincidir en el mensaje pero ninguno lo haga en el motivo? Parece claro: se trata de un ataque directo a Juanma Bajo Ulloa, por criticar la industria del cine Español; un ataque a las productoras RH Cinema y Frágil, por intentar hacer cine realmente independiente, y a los actores de la cinta por trabajar en un proyecto que está fuera del circuito ayudas-dádivas-subvenciones-favores-chanchullos.

No hablamos precisamente de un reparto cutre: Karra Elejalde, Manel Manquiña, Rosa María Sardá, Charo López, Arturo Valls, María León y Albert Plá, con las colaboraciones especiales de Pilar Barden, Santiago Segura y alguno más que seguro me dejo en el tintero. En mi humilde opinión, Manuel Manquiña destaca sobre el resto, y aún así he leído a quién le acusa de ser el mismo personaje que en Airbag o en los videos de El Jueves. Debo suponer que no se han molestado en ver la película si es que llegan a esa conclusión. Del mismo modo que los que critican su banda sonora no han debido escucharla, porque dudo que haya una película Española que tenga una banda sonora de este calado. Incluso he llegado a leer que la misma canción se repite durante toda la cinta y aburre, algo que roza lo absurdo porque si de calidad y variedad se tata, la cinta está bien servida. Si no me crees, la puedes escuchar en Spotify haciendo click aquí. Si no vives en otro planeta como algunos pseudocríticos que escriben idioteces te sonarán los Pekenikes, ELO, The the, Peter Frampton o Prefab Sprout entre otros. Falta una canción, escrita originalmente para la película en el mismo tono gamberro por Tony Lomba y Elio Dos Santos, que aún no está disponible en Spotify: España, España, Bandera, Bandera, que puedes escuchar aquí si prometes no tomártela en serio como he leído a alguno también.

Bajo Ulloa con la Familia RealRey Gitano nació para triunfar, para revitalizar la esencia del negocio del cine, para demostrar que no es necesario que todo esté subvencionado a todos los niveles para poder hacer cine de calidad con muy buenos repartos. La cinta tiene mucha calidad, si bien respeto también aquellos a los que no les gusta el montaje o el color, pero son parte de la esencia de este género cruzado entre Road Movie y Comedia Gamberra que el propio Bajo Ulloa vino a inventar hace quince años.

Ahora, lamentablemente, el mal ya está hecho y lo escrito queda aunque sea mentira, pero hemos dejado ir una gran oportunidad de quitar parte del apestante tufo putrefacto que desprende la producción del cine español en la que los españoles financian las películas con sus impuestos y después pagan otra vez por ir a ver cintas sometidas al criterio de las televisiones privadas y del propio gobierno de turno, de un lado y del otro.

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Una jugada perfecta

Carte de Larry Crowne
Carte de Larry Crowne

Hoy al medio día me he comido un generoso filete de lomo alto de ternera norteamericana (Pime Rib) a la parrilla con una ensalada de lechuga y cebolla, lo que, al menos para mí, es un manjar casi sin igual. Y digo casi sin igual porque en mi escala de valores proteínicos, tan sólo el buen marisco está por encima de la ternera norteamericana de calidad “Prime”, o sea, bien veteada de grasa, como si de un buen jamón de bellota se tratrase. También el Buey Kobe o el Wagiu Kobe en su defecto están por encima, pero de eso como más bien poco.

El caso es que aunque pretendía disfrutar enormemente de mi Prime Rib, me ha costado trabajo sabiendo que un tipo se andaba pegando un homenaje de marisco bien merecido en un lugar que desconozco. Tampoco conozco al tipo, pero se que la jugada le ha salido sublime y que, forzosamente tiene que estar celebrándolo. El tipo en cuestión es el encargado de marketing o promoción de la productora Tripictures o en su defecto de la película Larry Crowne, de Julia Roberts y Tom Hanks.

Vaya por delante que hasta esta mañana desconocía la existencia de la película. Supongo que muchos otros también. Por si no habéis dado un repaso a los digitales hoy, ni habéis vistos las noticias en Televisión, la noticia de que la DGT ha multado a la productora por infringir el artículo 52 de la ley de tráfico ha estado omnipresente todo el día. Antena 3, en plena campaña electoral, le ha dedicado cerca de dos minutos, que ya los querría yo para mí.

Aparentemente, el artículo 52 de la ley de tráfico prohíbe la publicidad con vehículos a motor en las que se infrinjan leyes de tráfico o se incite a la “conducción temeraria”. No soy abogado y los jueces en este país son impredecibles, pero se me antoja que es difícil que la condena ocurra por dos motivos. Para empezar, no se que ley de tráfico prohibe montar en “Vespa” por el cielo sin casco. Para rematar, el cartel a lo que incita es a ir a ver la película, no a montar en moto. Suponer lo contrario significaría que el cartel promocional de Viernes 13 incita al asesinato, el de Superman al suicidio (salvo que sepamos volar), el de Tiburón a no bañarse en Long Island, y el de Vacaciones de Verano con el Pepino en la Mano, bueno, pues a lo que sea que incite, que me parece que no es a hacer gazpacho… aunque quizá tenga que decidirlo el mismo imbécil que ha impuesto la sanción a la de la Roberts.

Volviendo al tema del marisco y el filete, este hombre del que hablaba se ha debido dar un homenaje en toda regla. Estos son los números que a groso modo saco, siendo conservador:

1. Ha aparecido, digamos para ser consevadores, un minuto en los telediarios, mañana y noche (suelen repetir), nacionales. Esto le ha debido reportar unos 90 GRPS de 20” sin contar televisiones locales. Si estimamos, también de manera conservadora, un coste medio de GRP de 20” nacional y regional prime de 1.300€, ahí van 117.000€ de coste de publicidad que le han salido gratis.

2. En los medios on-line, calculo que ha podido generar (estaba en las portadas de todos) unos 5 millones de visionados. Si suponemos, otra vez de manera conservadora, un coste de impacto visual de 2,5 céntimos de euro por impacto, ahí tenemos otros 125.000€ de publicidad gratuita.

3. No sigo la radio (al menos la de noticias) pero supongo que podemos aplicar una regla mediante la cual el 10% de una campaña publicitaria potente se destina a radio, por lo que podemos suponer un coste de campaña total de 300.000€ diario incluyendo otros medios y asignarle a la radio una exposición equivalente a 30.000€ más.

Todo ello, sumado, hacen 272.000€ (o 300.000€ si incluimos otros medios de exposición, como por ejemplo este blog). Que nadie piense que es una cifra desdeñable. Se trata del impacto en un día. Muy pocas campañas tienen ese coste diario. Hay que pensar que una campaña de 30 días con este coste diario acabaría finalmente entre 8.160.000€ y 9.000.000€. Esto está al alcance de muy pocos anunciantes.

De manera que, si finalmente tienen que abonar la multa (30.000€), les segirán sobrando unos 250.000€ de la jugada de marketing que han conseguido. Por ende, muchos kilos de marisco que se pueden permitir y yo que los envidio sanamente.

Esto es un tópico, pero estoy convencido de que algo así sólo puede pasar en España. En ningún otro país supuestamente civilizado le pagaríamos a un funcionario por perder el tiempo de esta manera iniciando cazas de brujas contra carteles cinematográficos y beneficiar a un particular de manera descarada. ¿Realmente alguien en su sano juicio piensa que puede incidir en el uso del casco un cartel de una película? Ya se que aquí no dimite nunca nadie, y menos Pepín Blanco el “campeón”, pero no estaria de más poder despedir a este memo o al menos mandarle a clases de filosofía y lógica para que pueda ser consciente del resultado final de sus memeces.